Portada del sitio > Contactos > La Izquierda Diario - Libertades democráticas
http://www.laizquierdadiario.com/Libertades-Democraticas
Artículos
-
Miles se movilizaron en todo Río Negro
25 de marzo, por A 50 años del golpe — Política, Río Negro, Libertades Democráticas, Impunidad, Cipolletti, Movilización, San Carlos de Bariloche, 24 de Marzo, Fiske Menuco, General Roca, Viedma, Dictadura, A 50 años del Golpe, 50 años del golpe de Estado de 1976, Política, Río Negro, Libertades Democráticas, Impunidad, Cipolletti, Movilización, San Carlos de Bariloche, 24 de Marzo, Fiske Menuco, General Roca, Viedma, Dictadura, A 50 años del Golpe, 50 años del golpe de Estado de 1976
En las principales ciudades de la provincia las marchas fueron masivas, con la participación de las organizaciones y referentes de Derechos Humanos así como también las nuevas luchas contra la impunidad y las medidas de ajuste de Milei. El fuerte protagonismo juvenil también dio la nota.
A 50 años del golpe genocida del 24 de marzo de 1976, miles se movilizaron en toda la provincia de Río Negro, con importantes marchas en San Carlos de Bariloche, General Roca y Viedma. Se destacó especialmente la masividad de Bariloche, con una de las convocatorias más grandes de los últimos años. Durante las horas de la mañana había sido el turno de Cipolletti, que también realizó su manifestación.
Te puede interesar: Cipolletti: a 50 años del golpe genocida, los pañuelos marcan el camino
En Bariloche la columna llegó a tener 13 cuadras de extensión, donde hubo una marcada presencia de la docencia con columnas importantes como la de UnTER junto a estudiantes universitarios, organismos de derechos humanos como HIJOS, comunidades mapuche, sectores culturales y organizaciones sociales y políticas. El PTS movilizó junto a las y los docentes de la 9 de Abril, y la agrupación Pan y Rosas mostrando una importante intervención política de la izquierda en la ciudad. Durante el acto central se leyeron distintos documentos, donde el Partido de los Trabajadores Socialistas en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores - Unidad expresó la posición histórica de los organismos de derechos humanos y la izquierda que reafirman la independencia política de todos los gobiernos y denunciando a quienes hoy, sostienen las políticas de ajuste como lo es la burocracia sindical de la CGT.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>En Fiske Menuko (General Roca) marcharon unas 3 mil personas. La movilización tuvo un claro protagonismo juvenil, con estudiantes del IUPA y la universidad, junto a docentes, no docentes y organizaciones estudiantiles. En ese marco, fue destacada la participación de En Clave ROJA-Pan y Rosas con una columna propia que reunió a un centenar de jóvenes de las universidad de Comahue y estudiantes que comienzan a organizarse en IUPA.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Por su parte, en Viedma, la marcha de mil personas combinó la participación de familiares de víctimas del terrorismo de Estado con una importante presencia de jóvenes y sectores independientes, destacándose la participación de los familiares y amigos de Ramiro Dina, el joven asesinado en una Comisaría de la capital provincial durante 2025.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>A 50 años, la memoria sigue viva en las calles y se enlaza con las luchas del presente: contra el negacionismo y el ajuste del gobierno de Javier Milei, por justicia frente a los casos de represión estatal como el de Ramiro Dina y por el castigo a todos los responsables del genocidio. En Río Negro se demostró una vez más que la bandera por los 30.000 sigue bien alta y se reactualiza e la actualidad peleando por una salida propia de la clase trabajadora.
Parte de la columna en Bariloche
-
24M: miles marcharon en Bahía Blanca contra el negacionismo y el ajuste del gobierno y sus cómplices
25 de marzo, por A 50 años — Política, Bahía Blanca, Libertades Democráticas, Provincia de Buenos Aires, #24M, 24 de Marzo, Genocidas, A 50 años del Golpe, Negacionismo , 50 años del golpe de Estado de 1976, Política, Bahía Blanca, Libertades Democráticas, Provincia de Buenos Aires, #24M, 24 de Marzo, Genocidas, A 50 años del Golpe, Negacionismo , 50 años del golpe de Estado de 1976
Los 50 años del golpe genocida llegaron con multitudinarias acciones contra el negacionismo de Milei y aliados. En el acto independiente estuvo presente Jorge Manuel Molina, ex obrero gráfico, compañero de Heinrich y Loyola. Repasamos los debates de una emotiva jornada de lucha, y por qué en Bahía hubo dos movilizaciones.
Fotos: Guadalupe Borobia y Lautaro Ferrari.
Este 24 de marzo, al cumplirse los 50 años del golpe que dio inicio a la última dictadura cívico, militar, empresarial y eclesiástica genocida, las calles se impusieron con multitudinarias movilizaciones en Bahía Blanca y en todo el país. Una respuesta social masiva que pone en entredicho el discurso negacionsta y pro dictadura del gobierno de ultraderecha de Milei y Villarruel.
El acto encabezado por Hijos se realizó en las escalinatas del Teatro Municipal, con consignas centrales como "Dictadura Nunca Más", "Son 30 mil" y "¿Dónde están?". Allí estuvieron presentes el intendente Federico Susbielles y otros funcionarios.
La movilización de la Multisectorial por los Derechos Humanos, formada por organismos de DDHH independientes de los gobiernos, sindicatos recuperados, movimientos sociales, organizaciones docentes, estudiantiles y partidos de izquierda, partió a las 17 hs desde la Plaza Rivadavia hasta la histórica Plaza de la Memoria y la resistencia.
Encabezaron la marcha mujeres bordadoras que se sumaron a la campaña nacional “30 mil agujas por nuestrxs desaparecidxs” y a continuación una bandera con la consigna principal ”Son 30 mil, fue genocidio. Memoria y resistencia” sostenida por referentes de la multisectorial y la presencia especial de Jorge Manuel Molina, ex obrero gráfico de La Nueva Provincia, compañero de Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola, obreros gráficos secuestrados y asesinados en el marco del plan sistemático de exterminio ejecutado por la última dictadura cívico-militar.
Desde la organización que integramos, el PTS en el Frente de Izquierda, movilizamos con cerca de doscientos compañeras y compañeros. Se trató de estudiantes universitarios, terciarios, secundarios, docentes de instituciones provinciales que integran el Suteba recuperado (es decir, que no lo dirige la burocracia sindical encabezada por Baradel, alineada al gobierno), docentes universitarios de Aduns. También trabajadoras y trabajadores de salud de distintos hospitales, acompañantes terapeúticxs, muchxs de ellxs integran también la Posta de Salud y Cuidados que en Bahía se puso en pie con la inundación.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>¿Por qué en Bahía hubo dos marchas?
A diferencia de lo que ocurrió a nivel nacional, en Bahía Blanca hubo dos marchas. La que convocaba Hijos Bahía Blanca, junto a distintos organismos de derechos humanos y organizaciones políticas ligadas al peronismo, y la que convocaba la Multisectorial por los Derechos Humanos.
A partir de la asunción del gobierno de Javier Milei y Victoria Villarruel y la consiguiente vociferación estatal del negacionismo y la apología del terrorismo de Estado, desde la Multisectorial por los Derechos Humanos que convoca al acto independiente de todos los gobiernos, se insistió en confluir en una movilización común. Esto se podría hacer sin silenciar las diferencias políticas y permitiendo que cada bloque hiciera su propio acto y/o documento, pero siempre se chocó con una rotunda negativa por parte de Hijos y los organismos que los acompañan. Este año, ni siquiera hubo contestación a la propuesta. Sumando las dos convocatorias, habríamos logrado una movilización de unas 7 mil personas, algo que habría tenido un alto impacto en la ciudad. Ante la prepotencia negacionista y las amenazas de potenciales indultos a los genocidas hay que responder con unidad en las calles que derrote las maniobras del gobierno.
Recordemos que esta división comienza en 2011 cuando el sector encabezado por Hijos se retira del espacio unitario de la Comisión de Apoyo a los Juicios por Delitos de Lesa Humanidad. Motivó aquella ruptura la discusión de los derechos humanos no solo en el pasado reciente sino también en el presente. Su adhesión al gobierno nacional de ese momento los llevó a querer negar la posibilidad de discutir las violaciones a los derechos humanos como represión a protestas de trabajadores, pueblos originarios o movimientos socioambientales y los crímenes del gatillo fácil policial. También frente a la designación del genocida Cesar Milani como Jefe del Ejéricto o por hechos brutales llevados adelante con la impunidad concedida por el Estado, como la segunda desaparición de Jorge Julio López en 2006 (aún reclamamos su aparición y el castigo a los responsables materiales y políticos) o el asesinato de Mariano Ferreyra en 2010 a manos de una patota sindical comandada por José Pedraza con zona liberada policial.
La memoria como herramienta de lucha
Luego de la movilización convocada por la Multisectorial, una vez en la Plaza de la Memoria y la Resistencia, lugar histórico de la ronda de las Madres en la ciudad, se leyó el documento construido por las organizaciones convocantes en las voces de diferentes referentes políticos y gremiales. Se trató como cada año de una construcción colectiva muy amplia que ligó la memoria a las luchas del presente. Por eso un punto importante fue la denuncia de que los mismos grupos empresariales que impulsaron el golpe, y en muchos casos tuvieron centros clandestinos de detención en sus plantas, continúan gobernando el país luego de crecer bajo gobiernos que no pusieron límites a su voracidad.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>También estuvo presente el repudio al alineamiento total del gobierno de Milei con el mismo imperialismo yanqui que impulsó los golpes militares en latinoamérica a través del Plan Cóndor: “alineado a las ultraderechas globales, el gobierno aplaude las acciones terroristas que cometen: el genocidio palestino, el secuestro del presidente Maduro, el bloqueo inhumano contra el pueblo y la revolución cubana, las amenazas a Colombia y el ataque a Irán. La derrota de los planes e Trump y Netayahu serían el triunfo de los pueblos del mundo”.
Se denunció la represión clandestina llevada adelante los años previos a la dictadura: “La antesala del golpe estuvo marcada por el accionar de la Triple A, nacida del Documento Reservado del Consejo Superior Peronista del 1ro de octubre de 1973. Los miles de crímenes cometidos por esta organización paraestatal son también crímenes de lesa humanidad”. Y se señaló la pata civil del terrorismo de Estado que significó el Poder Judicial, mencionando el rol del magistrado federal Guillermo Madueño, y sus secretarios Hugo Sierra y Gloria Girotti en nuestra ciudad. E incluso en democracia Néstor Luis Montezanti, miembro de inteligencia del Batallón 601, quien siguió siendo camarista federal y docente de la UNS hasta 2015, y será juzgado por su participación en la Triple A.
Se celebró la recuperación del hijo de Graciela Romero y Raúl Metz, hermano de nuestra compañera Adriana, se homenajeó a nuestra Madre bahiense, Celia Jinkis de Korsunsky y a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo por su lucha incansable.
Se apuntó también contra la reforma laboral aprobada recientemente, un homenaje al plan económico de la última dictadura genocida, “una ley esclavista que fue aprobada con la complicidad de la históricamente traidora conducción de la CGT, y los votos del PRO, la UCR y diputados que responden a gobernadores peronistas”, reclamando su inmediata derogación y exigiendo a las centrales sindicales un paro general y un plan de lucha para poder enfrentarla.
Te puede interesar: 7 de marzo. A un año de la inundación en Bahía Blanca: culpables los de arriba, solidarios los de abajo
Estuvo presente la defensa de los bienes comunes naturales, contra la modificación de la ley de glaciares, y el tremendo crimen social que significó la inundación en Bahía, resultado del cambio climático y de una urbanización en función de los intereses empresariales: “aún podemos ver las consecuencias de la falta de respuesta del Estado en todos sus niveles, con la demora en la concreción de obras publicas, la reconstrucción de la infraestructura habitacional dañada y el acompañamiento a las miles de familias afectadas. El estado no puede priorizar a las grandes empresas. Exigimos un plan integral de reconstrucción priorizandolas necesidades de las familias trabajadoras y los sectores populares, el sistema educativo, de salud, vial y de servicios básicos en los barrios, con presupuesto en base a afectar las grandes ganancias de las multinacionales del polo y puerto”.
Se rechazó la persecución a las comunidades que defienden los bienes naturales, la militarización de los territorios, y se gritó bien fuerte: “¡Exigimos el respeto de los derechos de los pueblos originarios, que han sufrido un largo genocidio durante siglos, garantizando su educación intercultural bilingüe!”
También estuvo presente el apoyo a las luchas de las y los trabajadores, la defensa del Garrahan, la reivindicación de la enorme pelea de Fate contra su cierre, que busca dejar casi mil trabajadores en la calle, y puede ser un punto de quiebre en la pelea contra el plan económico del gobierno que cada vez queda más expuesto como lo que es: un plan de saqueo a las grandes mayorías trabajadoras. En nuestra ciudad tenemos el caso del vaciamiento y la estafa a trabajadoras y trabajadores de salud en el Hospital Italiano, a quienes hay que rodear de apoyo.
Te puede interesar: Bahía Blanca. Nuevos despidos en el hospital Italiano, radiografía de un vaciamiento negociado
No podía faltar el apoyo a “la ejemplar lucha de los jubilados y repudiamos la brutal represión que sufren todos los miércoles.. Nos solidarizamos con las víctimas y condenamos el intento de asesinato de Pablo Grillo que, con su lenta recuperación, nos da la mayor muestra de resistencia”
Ante la avanzada autoritaria y represiva, dijimos bien fuerte “¡Basta de gatillo fácil, razias y detenciones arbitrarias, persecuciones, desapariciones y femicidios!”. Rechazamos la baja de la edad de punibilidad de 16 a 14 años, que busca estigmatizar a las infancias y juventudes a quienes les roban el futuro con sus políticas de hambre y saqueo.
También seguimos exigiendo la libertad de presas y presos políticos, y denunciamos la arbitraria condena y proscripción de Cristina Fernández, esto significa un salto antidemocrático que ubica a jueces que nadie votó como árbitro de lo que puede votar el pueblo.
El documento dejó claro que vamos a continuar enfrentando el racismo, la xenofobia y la discriminación alentados por el gobierno de Milei y Villarruel con su discurso de odio. Y reafirmamos que las mujeres y la comunidad LGTBIQ+ defenderemos en las calles los derechos que logramos con la lucha: “En defensa del aborto libre, legal, seguro y gratuito, del cupo laboral travesti trans, de la ESI y de las leyes que garantizan el derecho a la identidad de género. Decimos ¡Justicia por Miriam Velazquez y su hija Mariana Bustos! Exigimos a la Justicia que trate este doble femicidio con perspectiva de género”.
“También reclamamos justicia por Rosario Sansone, el primer asesinato a una travesti en Bahía Blanca en llegar a juicio, y reivindicamos su lucha incansable denunciando la continuidad, en democracia, de la marginación, persecución policial y brutales vejaciones a las que el Estado sometió al colectivo travesti-trans. El tribunal que tramita la causa aceptó, después de meses de reclamos, que se reconozca que fue travesticidio e incluso compromete en la sentencia al municipio a implementar el cupo laboral trans que aun no se aplica en la ciudad. ¡Exigimos la aplicación efectiva!”
Te puede interesar: Apuntes feministas. El rol de las mujeres y diversidades sexuales contra las reformas de Milei y sus cómplices
Luego de la lectura del documento, hubo valiosas participaciones de artistas que cerraron el acto: danzas mapuche, poesía a cargo de Juana Guerrero, teatro a cargo de Alejandro Gallego y Adriana Di Tillio, y canciones en la voz de Marcela Inostroza Valdéz, que puso a todo el público a cantarle “Mal bicho” a los embanderados de la opresión, el guerrerismo imperial y la represión en el mundo.
Y queremos cerrar con las palabras finales del documento, que muestran por qué la consigna era “Memoria y resistencia”. No queremos una memoria que congele la imagen de las y los 30 mil como víctimas inertes del terror estatal. Fue una generación que quería otro mundo para las futuras generaciones, y hoy más que nunca es necesario recuperar esos proyectos revolucionarios para construir una alternativa política a este sistema y pelear por un futuro para todas y todos:
“Reivindicamos las banderas por un mundo sin explotadores ni explotados y la lucha contra el capitalismo y sus injusticias, que levantaron las compañeras y los compañeros desaparecidos.
Estamos en esta plaza, con los 30 mil como bandera. Con todas y todos aquellos que lucharon y luchan por una sociedad JUSTA, decimos: LA MEMORIA ES NUESTRA HERRAMIENTA
Frente al avance del negacionismo y la reivindicación de la dictadura que se refleja en la incorporación al gobierno de militares represores y cómplices, decimos: ¡Cárcel común, perpetua y efectiva a todos los genocidas y partícipes civiles! ¡Basta de prisiones domiciliarias! ¡NI INDULTO NI ANMISTIAS!!
Urgente desclasificación de todos los archivos de todas las áreas del Estado y la Iglesia, desde 1974 a 1983, para avanzar con las investigaciones de los responsables de estos crímenes, el destino de los hijos e hijas apropiados durante el cautiverio de sus madres y el destino de los y las compañeras detenidas desaparecidas que todavía nos faltan. Exigimos que nos digan: ¿DÓNDE ESTÁN?
Tenemos la fuerza de la historia de nuestro pueblo para enfrentar el negacionismo y la apología del Genocidio. Por parte de Villarruel y Milei. No podrán destruir las políticas de Memoria, Verdad y Justicia! ¡¡Nunca más es nunca más!!! ¡NUNCA MÁS EL SILENCIO!
¡30.000 compañerxs detenidxs desaparecidxs, presentes! ¡Ahora, y siempre!"
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script> -
Jujuy: multitudinario rechazo al negacionismo y el desafío de construir un partido de la clase trabajadora
25 de marzo, por 24 de marzo — Política, Jujuy, Libertades Democráticas, Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Genocidio, 24 de Marzo, Jujuy, A 50 años del Golpe, 50 años del golpe de Estado de 1976, Política, Jujuy, Libertades Democráticas, Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Genocidio, 24 de Marzo, Jujuy, A 50 años del Golpe, 50 años del golpe de Estado de 1976
Una multitud rechazó las políticas de Milei, Sadir y el poder económico. En una jornada histórica, el PTS aportó su columna más importante de los 24 de marzo. A través del documento independiente leído junto al resto del FITU, reafirmó la independencia política de los partidos patronales y llamó a construir un partido de la clase trabajadora para completar el legado, por el socialismo, de las y los 30.000.
Organismos de derechos humanos, organizaciones sindicales, sociales y políticas colmaron las calles de la capital jujeña en el 50 aniversario del golpe genocida. Al igual que en todo el país, la movilización fue masiva; en las calles se expresó el hartazgo con el mensaje negacionista de Milei, pero también con la política de ajuste que aplica el gobernador Sadir, en contraste con una provincia que exhibe récords de exportación de litio.
La fuerte presencia de docentes, trabajadores de la salud y estatales dio cuenta del clima de resistencia. De hecho, este miércoles gremios como ATSA (sanidad), Cedems (educación) y ATE retoman medidas de fuerza en rechazo a las paritarias de hambre del gobierno provincial.
En la cabecera de la movilización independiente se destacaron on trabajadores azucareros que pelean contra los despidos en Ledesma resistiendo en el acampe. La Uatre seccional Ledesma también participó.
Al finalizar la movilización en la Plaza Belgrano, los partidos que integran el FITU leyeron un documento independiente. Allí denunciaron la complicidad de la CGT y el PJ al facilitar leyes como la reforma laboral de Milei, a la vez que condenaron la guerra imperialista contra Irán, la injerencia en Venezuela y el ahogo a Cuba.
Multitudinaria marcha en #Jujuy a 50 años del golpe genocida. El PTS hizo su columna más grande de un #24M con jóvenes, estudiantes, profesionales de la salud, docentes, azucareros, rurales. Más que nunca sumate a construir un gran partido de la clase trabajadora para vencer. pic.twitter.com/XtsdiCevoW
— Alejandro Vilca (@vilcalejandro) March 25, 2026
<script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>El PTS, que conformó su columna más importante en un 24 de marzo, finalizó la jornada con un llamado a construir un gran partido de trabajadores para vencer a los capitalistas y sus gobiernos. Es el mejor homenaje que se le puede rendir a las y los 30.000 detenidos-desaparecidos: retomar sus banderas por el socialismo y liberar a la clase trabajadora de toda explotación y opresión.
-
Mujeres, memoria y ciencia: la dictadura, sus continuidades y el ajuste al sistema científico
24 de marzo, por Mendoza — Política, Universidad, Mendoza, Libertades Democráticas, Genocidio, Dictadura cívico-militar-eclesiástica, 24 de Marzo, Conicet, A 50 años del Golpe, 50 años del golpe de Estado de 1976, Política, Universidad, Mendoza, Libertades Democráticas, Genocidio, Dictadura cívico-militar-eclesiástica, 24 de Marzo, Conicet, A 50 años del Golpe, 50 años del golpe de Estado de 1976
A 50 años del golpe, entrevistamos a Laura López, becaria doctoral de la AGENCIA I+D+i que investiga en un instituto del CONICET-UNCUYO, reconstruye la persecución a científicas durante la dictadura, analiza sus continuidades en el presente y advierte sobre el impacto del ajuste y el desprestigio contra la investigación pública.
Ciencia, persecución y dictadura
—¿Quiénes fueron las científicas perseguidas, desaparecidas o torturadas por la dictadura cívico-militar eclesiástica?
Dentro de la información que pude encontrar, hay cuatro nombres que resuenan mucho dentro del CONICET.
La primera es Liliana Galletti, profesora de Historia en la Universidad Nacional de La Plata. Era docente y becaria de CONICET. Su trabajo se centraba en estudiar y analizar a la clase terrateniente en Argentina entre 1860 y 1880. Militaba en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria Argentino y fue secuestrada en 1977, cuando tenía treinta y un años. Sigue desaparecida.
Después tenemos a Alicia Cardoso. Acá encontramos un caso en donde no hablamos de una investigadora, sino de personal de apoyo, una técnica. Dentro de CONICET tenemos dos ramas: la carrera del investigador científico y la carrera del personal de apoyo, que son los CPA. Ella era estudiante de Geología y trabajaba como técnica asistente en el Instituto de Astronomía y Física del Espacio, perteneciente a la UBA, el IAFE. Ella y su pareja son secuestrados en 1977 y son asesinados ese mismo año.
Alicia Graciela Cardoso
Hay una anécdota que da cuenta del funcionamiento del sistema: a ella la desaparecen junto a su compañero y le mandaron una citación para que se presentara al trabajo. Cuando el padre responde, informa que había sido secuestrada y que estaba desaparecida. Un mes después de su asesinato, el interventor de CONICET la declara cesante por inasistencias injustificadas.
Otro caso relevante es el de María del Carmen Sabino, que era socióloga, docente e investigadora. Ella gana una beca y se va a Venezuela, al Centro de Investigaciones Educativas, financiado por la OEA. Después es becada por el CONICET para volver al país y seguir formándose. Investigaba el centralismo en la educación primaria argentina. Era militante de la Juventud Peronista y Montoneros. Fue secuestrada en 1976, cuando tenía treinta y tres años, y todavía se encuentra desaparecida.
Y de estos casos que resuenan, por último tenemos el de Adriana Calvo, doctora en Física, docente e investigadora después, una de las primeras sobrevivientes que declara en el Juicio a las Juntas. No es tan conocido su rol como científica. Aplicaba el método científico incluso en su testimonio: recolección de datos, análisis y sistematización para aportar en los juicios.
Adriana Calvo
—¿Por qué pensás que fueron objetivo de ese plan sistemático de exterminio?
En particular, tenemos dos casos de científicas en el ámbito de las ciencias sociales, un campo que implica discusión, análisis y cuestionamiento. Si algo no quería la última dictadura cívico-militar eclesiástica era que una persona piense, y mucho menos que esa persona sea una mujer.
En ese sentido, fueron objetivo por múltiples razones. Por un lado, por su condición de mujeres: al régimen le resultaba intolerable que una mujer pensara, analizara y se posicionara frente al mundo por fuera de los roles tradicionales.
Por otro lado, por el tipo de ciencia que desarrollaban. Aunque en algunos casos hay más información sobre su militancia política, la persecución no se explica solo por eso. También tiene que ver con el lugar que ocupaban como productoras de conocimiento.
Hay casos como los de Elsa Beatriz Antón, Alicia Denti de Ginzburg, Silvia Garzoli y Nélida Giambiagi, investigadoras en ciencias naturales y exactas, que fueron dadas de baja del CONICET bajo la figura de “razones de servicio”, sin ninguna justificación.
Esto permite ver que no se trataba solo de las ciencias sociales. Incluso en las ciencias exactas, pensar, analizar e hipotetizar también implica una forma de posicionamiento.
No existe la ciencia neutra: quienes investigamos somos sujetos políticos que trabajamos dentro de un contexto determinado.
En ese marco, lo que se definía era qué ciencia se quería y quiénes podían hacerla. Y en ese esquema, las mujeres también quedaban excluidas.
El hecho de que estas investigadoras hayan podido reingresar y continuar sus carreras ocurrió recién en democracia, lo que confirma que esas decisiones formaban parte de una política sistemática y no de hechos aislados.
Desfinanciar también es censurar
—¿Qué continuidades ves, si las ves, con este plan de refundación del país y de genocidio, del que se cumplen cincuenta años, en relación con la ciencia y la educación?
Si analizamos las partidas presupuestarias entre 1976 y 1983, hubo un gran recorte al presupuesto y un fuerte desfinanciamiento de las universidades públicas.
Al mismo tiempo, se aumentó el presupuesto a organismos como el CONICET, el INTA, el INTI y la CNEA. Eso implicó una reorganización del sistema: las universidades pierden autonomía y se recortan los fondos para investigación, mientras que la producción científica se concentra en institutos. Se dejó de pensar la universidad como espacio autónomo de conocimiento y se pasó a decidir quién hace ciencia y qué ciencia se hace.
La mayoría de estos institutos, más de ciento cincuenta en todo el país, estaban orientados a las ciencias naturales y básicas. Muy pocos tenían que ver con las ciencias sociales.
“No existe la ciencia neutra”
No existe la ciencia neutra. Nosotros investigamos todos los días sobre un tema específico y lo hacemos según la manera en que concebimos la ciencia y para un sector en particular.
En ese sentido, es muy claro qué ciencia se quería y para quiénes. Si analizamos las empresas que se vieron más beneficiadas económicamente durante la última dictadura, encontramos que muchas de ellas estuvieron vinculadas a desarrollos científicos, desde la aplicación de la ciencia básica en la industria farmacéutica —que es un caso muy claro— hasta otros desarrollos específicos orientados a la producción.
Eso no fue casual: fue pensado, programado, diagramado y ejecutado por el Estado.
Ajuste, censura y presente
—Bajándolo ahora al gobierno de Milei, ¿cuál es el impacto en la ciencia desde el gobierno hasta ahora?
Hoy vemos muchas similitudes, pero en algunos aspectos incluso estamos peor.
Hay una caída drástica de becas, más de seis mil proyectos desfinanciados, salarios congelados y una fuga masiva de cerebros. Como país estamos exportando investigadores y docentes altamente formados.
Este daño es muy difícil de revertir. Lo que se destruye hoy en el sistema científico lo vamos a sufrir durante décadas. Hoy tenemos menos presupuesto que en 2001.
Además, hay una censura permanente a los temas de investigación y a su divulgación.
“Desfinanciar también es censurar y controlar qué se investiga.”
Si no te financian y te limitan otras fuentes, están definiendo qué no se puede estudiar. Hubo una campaña de desprestigio muy fuerte, y eso no es menor. Pero además de ese ataque público, también hay una censura concreta sobre qué podemos investigar, qué podemos divulgar y cómo nos vinculamos con la sociedad desde el ámbito científico.
Un ejemplo claro fue lo que pasó en Mendoza, donde se bajó un comunicado elaborado por especialistas en agua, suelos y uso del territorio —gente altamente formada del IADIZA, del Ianigla y de otros institutos— sobre la situación vinculada a la minera San Jorge. Eso no fue casual ni un acto de inocencia.
Hay una lógica más amplia: no se pueden abordar ciertos temas. No se puede hablar de calentamiento global, de estudios de género ni de muchas cuestiones culturales. Hay un recorte muy fuerte, especialmente en el área de las ciencias sociales.
El negacionismo es una marca registrada del gobierno neoliberal que tenemos, y cualquier investigación vinculada a la dictadura es bajada, no financiada o recibe menos recursos de los que le corresponden.
También se instala la idea de que el sector privado debe financiar la ciencia, lo cual desconoce completamente cómo funciona el sistema científico. La investigación básica, que es financiada por el Estado, es la que permite que después existan todos los desarrollos aplicados. Implica estudiar, comprender los mecanismos y los procesos más elementales; sin ese conocimiento, no hay aplicación posible.
El caso del kit de detección de COVID en Argentina es un ejemplo claro. El país pudo desarrollarlo porque ya contaba con investigaciones avanzadas sobre virus, contagio y diagnóstico, basadas en años de trabajo previo sobre cómo funciona y se transmite el SARS-CoV-2.
Si no hubiese existido ese financiamiento estatal sostenido —desde la formación universitaria hasta las investigaciones, los materiales, la infraestructura, las becas y los espacios dentro de la carrera científica— ese desarrollo no habría sido posible.
A la vez, el impacto se ve en la vida cotidiana: investigadores y docentes que tienen que trabajar en aplicaciones de reparto o múltiples empleos para llegar a fin de mes.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Ellas ya no pueden hacerlo
—A 50 años de la última dictadura cívico-militar eclesiástica, ¿por qué reivindicás el trabajo de estas mujeres científicas?
Nosotras, como mujeres, no pudimos romper el techo de cristal en la ciencia. Si miramos las estadísticas, hay más mujeres hoy que décadas atrás, pero seguimos concentradas en los escalones más bajos: becarias doctorales, posdoctorales o en los inicios de la carrera como investigadoras asistentes. Son muy pocas las que acceden a cargos de dirección en institutos o a posiciones de decisión en las universidades.
Eso nos deja en un lugar donde hay que sostener constantemente el trabajo, consensuar, seguir poniendo el cuerpo y la cabeza, además de todas las tareas que existen por fuera de la investigación. Ahí aparece también una doble exigencia vinculada a la maternidad: la posibilidad de que una licencia implique un freno en la carrera, la pérdida de espacios o incluso la apropiación del propio trabajo, además de tener que dejar de participar en cursos o congresos.
Por eso es completamente necesario seguir reivindicando a estas mujeres, reconocerlas y saber que su trabajo existió, aunque haya sido silenciado. Existe y tiene que seguir estando.
Hay una convicción que no se pierde: no existe la ciencia neutra. No se puede pensar el propio trabajo sin preguntarse a quién le sirve. Desde quienes investigan en neurociencia o enfermedades, hasta quienes trabajan en ambiente, economía, cultura o educación, todas las áreas están atravesadas por ese posicionamiento.
Por eso tenemos que seguir sosteniendo ese trabajo, seguir poniendo el cuerpo y la cabeza, seguir estando y resistiendo, porque ellas ya no pueden hacerlo. Y esta es, también, nuestra oportunidad de que eso siga existiendo.
“Tenemos que seguir poniendo el cuerpo y la cabeza porque ellas ya no pueden hacerlo.”
Una ciencia para el pueblo
—¿Qué tipo de ciencia deseás?
Una ciencia completamente politizada, en el sentido de comprometida. Una ciencia que sea por y para el pueblo, soberana, accesible, que pueda llegar a todas las personas.
Tenemos un nivel de talento y de formación en el país que es enorme. La calidad de nuestro sistema universitario es muy alta, incluso en comparación con otros países, y eso se sostiene con muy pocos recursos.
La ciencia que quiero es una ciencia que discuta, que se plante, que no quede restringida a sectores específicos, sino que pueda ser apropiada por toda la sociedad, desde un trabajador hasta alguien que cree que no forma parte del sistema científico, pero en realidad sí lo es.
También es una construcción de soberanía. Hay capacidad desde lo humano, desde el trabajo, desde las ideas y desde la convicción para hacerlo posible.
Pero para eso tienen que existir cambios de raíz. No solo en términos económicos, sino también en la forma en que se organiza el sistema científico: en cómo se discute, cómo se comunica, cómo se produce conocimiento y cómo se distribuye el poder. Hoy sigue siendo una estructura muy jerárquica, donde muchas veces una persona becaria siente que no tiene voz ni posibilidad de opinar.
Sin embargo, gran parte de la producción científica se sostiene con el trabajo de quienes están becados. Por eso es fundamental reconocernos como trabajadores de la ciencia y reorganizar el sistema en función de eso.
Estos cambios son posibles, pero requieren una revisión profunda. También implican una responsabilidad histórica: por quienes no pudieron hacerlo antes y por quienes fueron silenciadas. Es momento de plantarse y exigir una ciencia de calidad, soberana, como parte de la identidad del país. Una ciencia que no sea solo un trabajo para subsistir, sino también una forma de resistencia.
“Una ciencia que sea por y para el pueblo, soberana y accesible.”
-
Alerta fútbol: el espionaje de la dictadura durante el Mundial ‘78
24 de marzo, por Archivos — Política, Libertades Democráticas, Fútbol, Genocidio, Dictadura cívico-militar-eclesiástica, FIFA, Policía Bonaerense, Mundial 1978, Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), Terrorismo de Estado, Jorge Rafael Videla, Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincai de Buenos Aires (Dippba), Dictadura, A 50 años del Golpe, 50 años del golpe de Estado de 1976
Miedo a la “propaganda subversiva”, censura a periodistas extranjeros, especial atención a los países de Europa del Este y los sabotajes a las transmisiones que el gobierno no pudo impedir. Los intensos trabajos que la Dirección de Inteligencia de la Policía Bonaerense le dedicó al Mundial permiten comprender el particular interés que los servicios de espionaje del genocidio pusieron en una de las más masivas expresiones populares.
Uno de los asuntos que más desveló a la Junta Militar fue la confirmación de la realización en Argentina del Mundial de 1978. Fuera del país, distintos grupos de exiliados argentinos se habían movilizando ante varios organismos internacionales para denunciar las violaciones a los derechos humanos que se cometían en el próximo anfitrión de la máxima cita futbolística. Y los rumores de un cambio de sede comenzaron a proliferar.
Los jerarcas del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional manifestaron un temor palpable por la amenaza de la organización de un torneo sobre el cuál deseaban proyectar una pretendida imagen de pulcritud nacional a todo el planeta.
Si bien la FIFA reconfirmó a fines de 1977 a la Argentina como país organizador y acabó con esas dudas, la decisión no bastó para poner fin a las preocupaciones que rondaban en los altos comandos de las Fuerzas Armadas. Otra profunda inquietud los iba a acechar incluso hasta la propia realización de la Copa del Mundo: la posible intervención de grupos armados. De “factores subversivos”, como ellos definían.
La paranoia encontraba un antecedente alarmante en los Juegos Olímpicos de Munich ‘72, donde el grupo palestino Septiembre Negro se había infiltrado en la concentración de la delegación de Israel y asesinó a once atletas de aquel país. Nadie quería pensar en un papelón semejante. Fue por eso que los servicios de espionaje de la dictadura no escatimaron esfuerzos en observar todo cuanto pudiera resultar “sospechoso”.
Infiltración mundial
De esto dan cuenta los innumerables legajos que acumuló la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (Dippba) sobre el Mundial ‘78, donde se observa claramente la inquietud de los servicios por los movimientos que distintas organizaciones realizaban en torno al campeonato que se desarrolló en Argentina durante el mes de junio.
Las tareas comenzaron en 1977. Eso se desprende de uno de los primeros informes, fechado el 26 de octubre de aquel año. Allí, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) se dirige a la Dippba (la Bonaerense funcionaba bajo las órdenes de la Junta Militar) para expresarle que “importantes miembros de Montoneros mantuvieron entrevistas en Suecia con dirigentes de organismos internacionales afectados a la defensa de los Derechos Humanos con la finalidad de instrumentar una campaña de acción psicológica en tal sentido, a motorizarse en oportunidad de las tareas de organización del Campeonato Mundial de Fútbol”.
Te puede interesar: Reflexiones a 50 años del Golpe: una lucha incansable contra el negacionismo, el olvido y el silencio
El parte (de carácter “estrictamente secreto y confidencial”) describía los aparentes objetivos de Montoneros: “incidir e influenciar a representantes de gobiernos extranjeros un tanto afines a la ideología que profesan los grupos de delincuentes subversivos argentinos para disponer la no participación en el torneo”, la intención de generar durante los meses previos al Mundial
“acciones que alteren el orden público y capitalizar psicológicamente eventuales acciones represivas”, “ejercitar eventualmente algún secuestro y/o atentado físico directo contra algún miembro diplomático extranjero acreditado en el país” y “difundir en distintos estadios de fútbol del exterior líbelos incitando a los espectadores a no viajar a Argentina, esgrimiendo causales orientadas a crear una falsa imagen de la situación política-social-económica y la falta de garantías individuales”.Un mes más tarde, un informe da cuenta de pintadas en el Estadio Mundialista de Mar del Plata, por entonces en construcción. Las mismas tenían la leyenda “Señores compañeros, basta de explotación. Reclame E.R.P.”, acompañadas por estrellas de cinco puntas, el reconocible logo del Ejército Revolucionario del Pueblo. “Es la primera manifestación de corte extremista que aparece en el lugar”, alertaba el oficial de inteligencia que redactó dicho documento.
Con el correr de los meses, las tareas de espionaje fueron generando materiales adicionales. Algunos de ellos, de carácter insólito, como el que alertaba en letra mayúscula y clave de telegrama que “sería inminente ingreso procedente de Chile, y particularmente destino ciudad Mendoza, grupos delincuente subversivos que serían cubanos, japoneses y árabes, quienes en su mayoría vendrían munidos pasaportes otorgados en Chile, con la finalidad de desarrollar actividades para sabotear Mundial 78, desconociéndose modus operandi”.
En ese mismo sentido, otro parte aseguraba que “durante el desarrollo del Mundial se incrementaría el ingreso de estupefacientes al país”. La operación se realizaría “vía Bolivia y sería trasladada a Mar del Plata, para luego ser distribuida al resto del país”. Entre las causas se encontraba la afluencia de turistas, “el número elevado de artistas de nivel internacional generalmente consumidores” y la posible presencia de “grupos de traficantes internacionales” presentes en el país. Naturalmente, detrás de esto se pretendía ubicar a “elementos subversivos (que utilizarían la droga) como factor disociador”.
Una nueva línea de investigación se abrió a fines de 1977 con un memo de la SIDE titulado “Posible plan de sabotaje al Mundial 78”. El mismo daba cuenta de que “se estaría gestando la preparación de un plan de acción saboteador con el propósito de hacer fracasar la realización y transmisión del
Mundial”. Entre sus instigadores se señalaban a cuatro organizaciones: Montoneros, el Ejército Revolucionario del Pueblo, el Partido Socialista de los Trabajadores y la Resistencia Peronista de Izquierda.Según los informantes de inteligencia, los objetivos tenderían a “dar una imagen de que la subversión tiene el poder en la Argentina”, a la vez que “se trataría de exponer por la televisión, en cadena con todas las latitudes, de que en la Argentina se vive una sangrienta y aberrante transgresión de los Derechos Humanos (con el fin de) causar un fuerte impacto psicológico ante millones de evidentes”.
Por ese entonces, desde el exilio, Montoneros organizó una serie de contactos y conferencias de prensa con distintos medios del planeta para manifestar su plan de acción en la próxima Copa del Mundo. La iniciativa tenía el primordial objetivo de desprenderse de cualquier tipo de acción terrorista que pudieran endilgarles, a la vez de reafirmar que el único interés de la organización era el de efectuar distintas tareas de propaganda durante el certamen. Las más difundidas fueron las que realizó desde Roma el Secretario de Relaciones Exteriores de Montoneros, Fernando Vaca Narvaja, y también la que promovieron en México Miguel Bonasso, Silvia Berman y Ernesto Jauretche. En ambas oportunidades se insistió con la idea de usar la promoción del Mundial para “mostrar la verdadera Argentina”, en la que había “persecuciones, presos políticos, torturas y desaparición forzada de
personas”.Un extenso informe de inteligencia pretende anticiparse a estas acciones preanunciadas a partir de la captura de tres personas vinculadas a Montoneros en Uruguay, lo cual refleja también el despliegue del Plan Cóndor también en beneficio de los trabajos de espionaje vinculados al Mundial ‘78. En base al “interrogatorio al cual fueron sometidos” estos sujetos, el parte desarrolla minuciosamente lo que denominan “el accionar de Montoneros con relación al Mundial”. Allí se habla de “la utilización de todo argumento que conduzca a crear una estructura desfavorable hacia nuestro país”, a través de la distribución de “boletines y folletos con descripciones generales del país, con su realidad actual de luchas populares, resistencia armada y terrorismo de Estado”.
En el mismo documento se menciona la “utilización mediante piquetes de concentraciones de multitudes” y hace particular hincapié en una de las obsesiones que rondarán a los servicios de inteligencia en lo sucesivo: la concreción de “interrupciones sonoras durante la televisación de los partidos”. Se describe allí una red de sistemas cuya base se ubicaba en Balcarce, con nudos retransmisores en Pachecho y Don Bosco, más el apoyo adicional de “un buque situado a conveniente distancia de la Costa Argentina”. Asimismo, se habla de una segunda etapa técnica que se desplegaría sobre Mar del Plata, Rosario, Córdoba y Mendoza, futuras sedes mundialistas.
En efecto, Montoneros había grabado un audio de aproximadamente diez minutos en el que detallaban todas las denuncias que había desparramado durante 1977 en distintos medios del mundo y en organismos de derechos humanos. El mismo comenzaba con un fragmento de la Marcha Peronista y fue introducido de manera clandestina en las transmisiones de distintos partidos del Mundial. El día del encuentro inaugural (un frío empate a cero entre Alemania y Polonia, en River) se escuchó por la zona de La Plata, mientras que cinco días después, cuando Argentina jugó contra Francia también en River, sucedió algo similar en Mar del Plata.
Estos episodios fueron ignorados por la prensa local, pero no así por la internacional. El diario El País del Estado español le dedicó un artículo al asunto, afirmando que “una de las interferencias se produjo al término del primer tiempo en el choque entre Argentina y Polonia, donde se pudo escuchar parcialmente el mensaje guerrillero sobre las imágenes de los anuncios publicitarios”.
Éste último detalle también sintetiza la tensión que se vivía con la presencia de medios extranjeros a los cuales el gobierno militar no podía someter. La situación fue prevista, ya que entre los distintos protocolos dispuestos por el Ente Autárquico Mundial 78 (a cargo de la organización), se encontraba aquel destinado a la recepción de los medios de prensa internacionales. Bajo la fachada de facilitar la tarea del periodismo extranjero subyacía una misión sensible: controlar y evitar la difusión de contenidos inconvenientes con los objetivos de la Junta Militar.
Un informe de inteligencia destacaba esta inquietud, asegurando que los periodistas extranjeros cumplirían dos finalidades: como “reporteros en sí” y como “atentos observadores de la situación interna que vive el país en relación a los Derechos Humanos”. Se puntualizaba la atención en
periodistas franceses y austríacos, quienes “vienen con la consigna primaria de seguir atentamente todas las actividades de cuanto personal uniformado se encuentre en la calle”.En la observación se asegura que “por cada nota, por insignificante que sea, en las que se hagan referencias a un abuso de autoridad, a cada periodista se le reportaría la suma del orden de los 3000 a 5000 dólares”. Asimismo, el legajo de inteligencia dedicado a la prensa internacional en el Mundial ‘78 incluye un recorte periodístico del periódico español El Socialista, publicado el 18 de diciembre de 1977, cuyo texto denuncia que “la Junta Militar contrató los servicios de una empresa multinacional de relaciones públicas y publicidad que elabora un programa de acción en que prevalecen dos objetivos: lavar la cara a la imagen internacional del régimen e influencias a la prensa extranjera por cualquier precio”.
El artículo instaba a la selección española a no presentarse al Mundial de Argentina, país en el que se “almacenan en condiciones infrahumanas a miles de presos políticos y en donde se realizan ejecuciones que la policía cataloga eufemísticamente como desapariciones”. Lo cierto es que las “infiltraciones” de mensajes de Montoneros en las transmisiones oficiales de Argentina ‘78, que tanto interesaban a la prensa extranjera, eran realizadas con equipos montados en automóviles, desde los cuales se efectuaban fugaces pinchaduras antes de darse a la fuga.
A pesar de los trabajos de espionaje realizados por la SIDE y la Dippba, estas infiltraciones no pudieron ser contrarrestadas. Incluso varios informes describen con impotencia la dificultad de rastrear a los vehículos por la presencia de numerosas personas que se lanzaban a las calles para celebrar las sucesivas victorias del seleccionado argentino de fútbol.
Los denodados pero estériles esfuerzos de los servicios de inteligencia por anticipar estas acciones dejan como dato accesorio una curiosidad. La misma tiene que ver con la sorpresiva incapacidad de los espías policiales para advertir otra maniobra de igual o mayor envergadura: los alrededor de 18 disparos de bazuca que Montoneros efectuaron sobre distintos objetivos durante el Mundial, entre ellos la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), símbolo de la represión y la tortura durante la última dictadura.
Emilio Massera, Jorge Rafael Videla y Orlando Agosti junto a la Copa del Mundo
Política / Libertades Democráticas / Fútbol / Genocidio / Dictadura cívico-militar-eclesiástica / FIFA / Policía Bonaerense / Mundial 1978 / Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) / Terrorismo de Estado / Jorge Rafael Videla / Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincai de Buenos Aires (Dippba) / Dictadura / A 50 años del Golpe / 50 años del golpe de Estado de 1976









