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Merlo: festival a once años del asesinato de Ismael Sosa a manos de la policía
27 de enero, por Rock contra la impunidad — Juventud, Zona Oeste del Gran Buenos Aires, Libertades Democráticas, Gatillo fácil, Policía del gatillo facil, Coordinadora de Familiares de Víctimas de Gatillo Fácil, Festival contra el gatillo fácil y la represión policial, Ismael Sosa, Merlo, Juventud, Zona Oeste del Gran Buenos Aires, Libertades Democráticas, Gatillo fácil, Policía del gatillo facil, Coordinadora de Familiares de Víctimas de Gatillo Fácil, Festival contra el gatillo fácil y la represión policial, Ismael Sosa, Merlo
El domingo 25 se realizó un nuevo festival para exigir justicia por el pibe asesinado cuando fue a ver a La Renga en Córdoba. Fue organizado por Nancy, la mamá de Ismael, familiares y amigos. Tocaron nueve bandas, con la consigna “Justicia por Ismael y “No al gatillo fácil”.
A once años del asesinato de Ismael Sosa a manos de la policía en un recital de La Renga en la provincia de Córdoba, su madre Nancy junto a su familia continúan exigiendo justicia. Como se viene realizando desde el comienzo del largo camino de impunidad que rodea a este caso, se llevó a cabo nuevamente un festival de rock denominado “Justicia por Ismael” en la plaza La Carbonera, frente a la estación de Merlo, donde participaron 9 bandas del ámbito local y de alrededores: Barrios Bajos, Marzo del 76, Maten a Trump, CDE, Hojas Vacías, 5 litros punk rock, Bruno Roldán, Limones y Lucas Espinosa y los innombrables.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>En un contexto de ataques sistemáticos a los trabajadores y sectores populares por parte del gobierno nacional y sus cómplices de distintos pelajes políticos, donde los jóvenes buscan distintas maneras de expresarse, divertirse colectivamente y de resistir, durante las 8 horas que duró aproximadamente el festival, hubo una gran concurrencia.
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Las consignas contra el gatillo fácil y la brutalidad e impunidad policial fueron, desde ya, las que más primaron durante el evento. Pero no fue la única: varias bandas y el público en general también repudiaron el intento de reforma laboral del gobierno de Milei, que será tratada en sesiones del Congreso el día 10 de febrero. También hubo un repudio a la masacre en Gaza y a la prepotencia imperialista del gobierno de Trump.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Junto a cientos de jóvenes, en el festival estuvieron presentes familiares de otros casos de víctimas de gatillo fácil, como Marcelo Rivero asesinado por la policia en 1989 en Rafael Castillo y Cristian Marcelo Bogado en Villa Tessei en 2004, entre otros. Como se ve en la entrevista realizada por este medio, pudieron dar a conocer el accionar de las fuerzas represivas del Estado bajo los distintos gobiernos, pero con el mismo resultado: muertes a manos de la policía.
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El festival mostró voluntad de resistencia a los ataques contra el pueblo trabajador, por parte de la impunidad del poder. Es uno de los tantos ejemplos de resistencia y organizacion de los de abajo. Porque esos ataques siempre reciben respuesta de quienes la sufren.
Como se está viendo en estos momentos en Estados Unidos, contra el mismo Trump que fue repudiado en el festival: muestras de organización, solidaridad y resistencia a los ataques del ICE - la GESTAPO antiinmigrantes de Donald Trump - donde comienzan a borrarse las fronteras de todo tipo entre vecinos norteamericanos e inmigrantes para enfrentar a las fuerzas represivas y fastizoides del gobierno nacional de EEUU. Con masivas manifestaciones de millones de personas e incluso con exigencias de huelga general como método de lucha.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>En Argentina el gobierno de Milei - la mascota de Trump, a quien le delegó el gobierno junto al FMI - también profundiza la represión y la violencia física y mediatica contra trabajadores e inmigrantes. Sabe que para aplicar las medidas de ajuste que pretende, lo tiene que hacer mediante la violencia.
Por eso no es casual que aumenten los casos de violencia policial en los barrios, contra la juventud precarizada y en las calles con los vendedores ambulantes, por ejemplo. Tampoco que refuerce el presupuesto para la ex-SIDE y las distintas fuerzas de seguridad del Estado. Y mucho menos es casual que en el mes de febrero se impulse el proyecto de ley de la baja de imputabilidad, para encarcelar a niñeces y juventudes a partir de los 13 años. La juventud siempre es el chivo expiatorio de todo represor.
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Como se manifestó en muchos sectores durante el festival, la juventud no se resigna a los sucesivos ataques del gobierno, dice NO al gatillo fácil y NO a la baja de la ley de imputabilidad y justicia por Ismael Sosa. Dice NO a la prepotencia imperialista y dice NO a la reforma laboral esclavista.
El festival, Nancy y los reclamos de la juventud
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Murió Raúl Guglielminetti, ex agente de inteligencia condenado por crímenes de lesa humanidad
22 de enero, por Genocida — Libertades Democráticas, Lesa humanidad, Myriam Bregman, Raúl Alfonsín, Crímenes de lesa humanidad, Automotores Orletti, Libertades Democráticas, Lesa humanidad, Myriam Bregman, Raúl Alfonsín, Crímenes de lesa humanidad, Automotores Orletti
A los 84 años y sin romper nunca el pacto de silencio, murió Raúl Guglielminetti, un genocida de la última dictadura. Fue parte, también, de la custodia del presidente Raúl Alfonsí. Su nombre volvió a tener relevancia cuando se conoció la visita de diputados de La Libertad Avanza, a genocida detenidos en el penal de Ezeiza.
Su muerte, ocurrida bajo prisión domiciliaria en Mercedes, cierra la vida de un genocida. Miembro del Batallón de Inteligencia 601 y de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), Guglielminetti fue condenado a 20 años de prisión por su participación en el centro clandestino Automotores Orletti, un epicentro del Plan Cóndor donde fueron secuestradas y torturadas unas 300 personas, en su mayoría de nacionalidad uruguaya, chilena, paraguaya, boliviana y cubana.
De Orletti a la Casa Rosada: la continuidad de las estructuras represivas
La trayectoria de Guglielminetti es un mapa de la represión ilegal. Actuó en el circuito de centros clandestinos que incluía Orletti, Campo de Mayo, la Superintendencia de Seguridad Federal y "La Escuelita" en Neuquén. Sin embargo, su rol no terminó con la dictadura. Con el retorno de los gobiernos constitucionales en 1983, logró ser incorporado a la Custodia Presidencial del presidente Raúl Alfonsín.
Su presencia junto al mandatario fue descubierta y provocó un escándalo público, lo que finalmente forzó su separación del cargo. Este episodio es una muestra tangible de una crítica más profunda que señala Myriam Bregman, dirigenta del PTS y abogada de derechos humanos: "Los gobiernos pasan pero los sistemas de inteligencia quedan... toda la construcción de los gobiernos constitucionales posteriores a la dictadura, fue sin tocar esas estructuras".
El vínculo con el oficialismo: la polémica visita a Ezeiza
La figura de Guglielminetti volvió al centro de la escena política en julio de 2024, cuando se filtró una foto que lo mostraba junto a un grupo de seis diputados nacionales de La Libertad Avanza (LLA) dentro del penal de Ezeiza. En la imagen también aparecen otros represores condenados a prisión perpetua, como Alfredo Astiz y Antonio Pernías.
La visita, organizada según los chats de WhatsApp revelados por una de las diputadas participantes, Lourdes Arrieta, estaba vinculada a la discusión de proyectos de ley y decretos que buscaban establecer plazos máximos para los procesos penales, lo que podría haber beneficiado a los condenados por crímenes de lesa humanidad.
"Creyeron que iban a ser aplaudidos y terminaron repudiados"
La repercusión política de la visita fue inmediata y contundente. Myriam Bregman calificó el hecho como un error de cálculo del oficialismo: "Creyeron que iban a ser aplaudidos y terminaron repudiados", afirmó en declaraciones a los medios. La abogada señaló que la acción "les salió mal" porque partieron de la creencia equivocada de que "el microclima facho que generan es generalizado", cuando en realidad encontraron un "repudio muy grande".
Bregman consideró "alentador" el saldo político del escándalo, ya que evidenció el rechazo social mayoritario a cualquier reivindicación de los genocidas y produjo una "implosión" en la interna del bloque oficialista. Destacó que este rechazo debe continuarse con movilización en las calles, tal como ocurrió en masivas convocatorias por Memoria, Verdad y Justicia.
La muerte de Guglielminetti se produce en un contexto donde el actual gobierno de La Libertad Avanza ha decidido darle aún más poder a la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).
Guglielminetti murió en su casa, sin arrepentirse y, fiel a su palabra, sin aportar información sobre el destino de las víctimas que hicieron desaparecer. Su vida y su impunidad fueron interrumpidas únicamente por la lucha incansable de un amplio movimiento que, desde la dictadura hasta hoy, continúa reclamando "Juicio y Castigo a los Genocidas". Este reclamo permanece vivo: por los 30.000 desaparecidos y por el derecho a saber la verdadera identidad de los aproximadamente 500 bebés nacidos en cautiverio durante la dictadura, muchos de los cuales aún no conocen su origen. -
Asambleas y democracia obrera: el aprendizaje de los trabajadores para enfrentar los despidos y la reforma laboral
19 de enero, por Lustramax — Mundo de l@s trabajador@s, Zona Norte del Gran Buenos Aires, Libertades Democráticas, Reforma laboral, Asamblea, Resistencia obrera, Lustramax, Mundo de l@s trabajador@s, Zona Norte del Gran Buenos Aires, Libertades Democráticas, Reforma laboral, Asamblea, Resistencia obrera, Lustramax
La resistencia, la organización en asambleas para tomar decisiones y la solidaridad obrera son fundamentales frente a los despidos y la precarización. Hablamos con despedidos de Lustramax, quienes vienen haciendo su experiencia en estas instancias junto a otras organizaciones para orientar y fortalecer sus medidas de lucha por la reincorporación.
Desde la asunción de Javier Milei, la situación laboral en Argentina se ha deteriorado drásticamente, con más de 270.000 puestos de trabajo perdidos en dos años y un avance sostenido de la precarización, ligado al plan de reforma laboral del gobierno. Bajo la excusa de la “modernización laboral”, la reforma busca legalizar la precarización, facilitar despidos y debilitar la organización obrera, incluyendo la flexibilización de la jornada, fragmentación de convenios colectivos, reducción de indemnizaciones, ataque al derecho de huelga y criminalización de las asambleas.
Estas medidas aumentan la vulnerabilidad de los trabajadores y abaratan los costos para las patronales, en un plan integral de ajuste dictado por el FMI que también incluye beneficios empresariales, como la reducción de contribuciones patronales. Por eso, la lucha contra los despidos y la reforma laboral es inseparable: ambas forman parte del mismo ataque a los derechos de la clase trabajadora.
La resistencia de los trabajadores de la fábrica Lustramax, junto con el proceso de aprendizaje colectivo desarrollado en las asambleas y en la toma de decisiones, resulta clave para frenar este plan y defender la unidad, la organización y la democracia obrera.
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La fuerza de las asambleas: la experiencia de Lustramax
Lustramax anunció el despido de 15 trabajadores de su planta en el Parque Industrial de Tortuguitas, provincia de Buenos Aires, incluyendo a dos delegados sindicales. La empresa justifica su accionar alegando una “crisis económica”; sin embargo, los trabajadores sostienen que dicha crisis no existe y que la medida busca aprovechar los recientes cambios en la legislación laboral. Ante esta situación, votaron en asamblea la permanencia en la fábrica.
Franco, delegado de Lustramax hace 9 años, cuenta su experiencia: “Nos empezamos a organizar en 2021, cuando las condiciones en la empresa eran casi de esclavitud: trabajábamos diez horas, los sábados, cobrando solo un porcentaje. Empezamos a hacer asambleas, a conocer nuestros derechos y a unirnos. Cuando la patronal se enteró, quiso derribarnos, pero todos juntos mostramos la unión y seguimos adelante. Hoy estamos más fuertes que nunca y luchamos por la reincorporación de todos nuestros compañeros”.
Los trabajadores de Lustramax se mantienen en alerta y asamblea permanente, realizando reuniones para decidir los pasos a seguir, exigiendo al sindicato que asuma la defensa de los despedidos, con paros, permaneciendo en la planta, cortes sobre la Panamericana y un festival de apoyo. Denuncian despidos arbitrarios, persecución sindical, deudas salariales y falta de pago del bono de fin de año, mientras la empresa habla de “extorsión”.
Desde que comenzó el conflicto vienen haciendo una experiencia en asambleas, para pensar los pasos a seguir, garantizando la unidad y la participación de todos los sectores para lograr la reincorporación. Alexis otro trabajador señala que “Nosotros estamos todos juntos cuando hacemos asambleas, siempre con voto general. Las discusiones son entre todos, nunca se toman decisiones aparte. Siempre hablamos entre todos y la decisión se toma colectivamente”.
Frente a este proceso, Lautaro, otro trabajador despedido que participa de la lucha, agrega: “Tomamos las decisiones con los delegados. Hacemos asambleas para planificar las medidas a llevar adelante. Todos pueden opinar, incluso si hay opiniones diferentes. Empezamos a organizarnos y a votar nuestras propias acciones. La organización siempre implica responsabilidad, y los delegados se lo toman muy en serio, lo que nos ayuda mucho. El peso de las asambleas es enorme, además sirven para informarte bien”.
El rol de las asambleas son fundamentales para la pelea por la reincorporación y está estrechamente ligada a la defensa de los derechos conquistados por la clase trabajadora, especialmente frente a la reforma laboral que se debatirá en el Senado el próximo 10 de febrero.
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Reforma laboral: ataque al derecho de huelga y a las asambleas
Por este motivo, uno de los puntos centrales de la reforma laboral que impulsa el gobierno es el ataque al derecho de huelga y a las asambleas. Al poner el foco en el poder de presión de estas herramientas, tanto la huelga como la asamblea se consolidan como instrumentos clave para lograr mejoras en las condiciones laborales y defender los intereses de los trabajadores. Estos derechos permiten equilibrar la relación de fuerzas entre empleador y empleado, ya que, sin la posibilidad de interrumpir la producción, el trabajador tiene muy poca capacidad real de negociación.
La asamblea constituye la base de la democracia interna de los trabajadores, como vienen aprendiendo en este proceso de lucha los trabajadores de Lustramax: garantiza la libre expresión de ideas, la toma de decisiones por mayoría, la representatividad de la mano de los delegados y la organización de estrategias de acción colectiva. Sin embargo, bajo la nueva lógica de “modernización laboral”, la convocatoria y realización de asambleas en el lugar de trabajo se ve profundamente limitada.
Se busca que no “afecten el normal desarrollo de las actividades” ni causen perjuicios a terceros, y el tiempo dedicado a la asamblea no será remunerado, salvo decisión contraria de la patronal. Además, si una asamblea se convoca con el objetivo de “perjudicar al empleador” o se bloquea el ingreso al establecimiento, será considerada una “práctica desleal”. Desleal e ilegal es en realidad el despido de delegados con fueros sindicales como realizo la empresa en Lustramax.
La declaración de la mayoría de los trabajos como “esenciales” funciona como un mecanismo de disciplinamiento, limitando legalmente la fuerza de protesta. Si casi todas las actividades son consideradas esenciales, el derecho de asambleas o huelga deja de ser una herramienta de presión real y se transforma en una “protesta simbólica”, incapaz de detener la producción. La reforma no solo amplía la lista de actividades esenciales, sino que además crea dos categorías que obligan a garantizar “servicios mínimos”. Detrás de este esquema se esconde una realidad más punitiva: la desvinculación de trabajadores por haber participado en asambleas o medidas de fuerza como el ejemplo en Georgalos.
A esto se suma el uso de nuevas reglas sobre “bloqueos” o “interrupción de actividades”, que profundizan el vaciamiento del derecho de asamblea. No se trata solo de una amenaza de pérdida de empleo, sino de un intento más amplio de disciplinamiento social. Sin derecho de asamblea y huelga, no hay organización ni posibilidad de negociación.
La lucha política y colectiva
No se trata solo de una protesta económica, sino también de un acto político. La huelga, los paros y las asambleas pueden convertirse en verdaderas escuelas de lucha de clases, espacios de organización y aprendizaje colectivo. Un claro ejemplo, fue la realización desde la Mesa de coordinación de la Zona Norte, en la puerta de Lustramax, una reunión de solidaridad con representantes de distintos conflictos, organizaciones y familiares en el acampe para fortalecer la pelea contra los despidos.
El temor a la huelga, las asambleas y las medidas que se votan refleja su verdadero poder: cuando se desarrollan y se generalizan, cuestionan quién tiene el mando. Por eso, son herramientas clave para impedir que los trabajadores y el pueblo paguen la crisis y para fortalecer la conquista de sus derechos. A pesar de haber sido suspendido en dos DNU, Milei insiste en limitar estos derechos.
La organización en asamblea y la participación colectiva de los trabajadores de diversas fábricas y sectores que enfrentan despidos, fortalecen la resistencia obrera. Frente a la reforma laboral que se debatirá en el Senado el próximo 10 de febrero, la unidad, la democracia obrera, la solidaridad y exigencia a las centrales sindicales para imponer un paro general, son fundamentales para defender los derechos de los trabajadores y enfrentar despidos.
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PH: Enfoque Rojo.
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Familiares, amigos y vecinos realizaron una jornada cultural para recordar a Gabriel González
18 de enero, por Gatillo fácil — Política, Ciudad de Buenos Aires, Libertades Democráticas, Gatillo fácil, Villa 20, Jorge Macri, Política, Ciudad de Buenos Aires, Libertades Democráticas, Gatillo fácil, Villa 20, Jorge Macri
En la tarde del 25 de diciembre, Gabriel fue asesinado en manos de la policía de Jorge Macri. Una vez más se gatilló contra el más débil. El asesinato de Gabriel no es un hecho aislado. Este sábado, durante la jornada, se realizó un mural recordándolo.
Este sábado, familiares, amigos y vecinos convocaron en el barrio de Villa 20 (Lugano), a la realización de un mural que recuerde a Gabriel. Un mural más que no nos permite olvidar que el gatillo fácil está a la orden del día.
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Se acercaron periodistas y fotógrafos independientes, también diferentes organizaciones sociales, políticas y sindicales. Estuvieron presentes miembros docentes de la Agrupación 9 de Abril, pertenecientes al PTS conocidos de la familia. Las y los vecinos pasaron a saludar durante la jornada.
“Cuando llegamos…”, cuenta una docente conocida de la familia, “empezamos a escuchar charlas entre amigos y familiares. Entre mates, recuerdos y una parrillada…”, de las que solía hacer Gabriel, “nos recibieron con mucha amabilidad”. Algunos presentes se acercaron a este medio y contaron cómo era Gabriel y el porqué de hacer un mural.
La convocatoria fue una iniciativa de primos, amigos y familiares. El lugar era muy especial, era el lugar donde Gabriel, después del laburo se juntaba con sus seres queridos para despejarse y divertirse un rato.
Más allá de la tristeza que se podía ver en algunos momentos, la jornada transcurrió con alegría, ya que el objetivo fue siempre recordarlo tal cual era Gabriel y como si estuviese ahí en ese momento. “Era lo que a él le hubiera gustado”, comentaron varios presentes ese día.
El autor del mural, Marley, estuvo presente durante toda la jornada hasta terminar de plasmar su arte en la pared de una casa del barrio con la imagen de Gabriel. La dueña de la casa donde se realizó el mural contaba que ella cuidó de Gabriel cuando era chiquito y también a sus hijos, cuando era necesario. “Gabriel era muy trabajador”; “Era un amigo de esos que no fallan”; “Era muy compañero y buen vecino con todos”; “Gabriel trataba de ayudar en lo que podía y siempre con una sonrisa”, eran algunas de las expresiones que se escuchaban.
El mural quedó como recuerdo de Gabriel, pero también hace pensar en los tantos otros casos de pibes que murieron en manos de la policía. El asesinato de Gabriel no fue un hecho aislado, el accionar de control de la policía sobre sectores pobres de la clase trabajadora es una práctica habitual. La policía, los gobiernos y el Estado son responsables. “¡Exigimos justicia por Gabriel!”, es el deseo más profundo de la familia, amigos y vecinos.
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Chubut: rechazan la libertad de Vargas y Díaz, presos por defender el agua
15 de enero, por Justicia extractivista — Libertades Democráticas, Ecología y ambiente, Presos políticos, Extractivismo, Chubut , Libertades Democráticas, Ecología y ambiente, Presos políticos, Extractivismo, Chubut
Este miércoles, la Justicia de clase rechazó el pedido de libertad. Están presos sin condena desde diciembre, en una causa armada que busca disciplinar la protesta social contra el Chubutazo que frenó la zonificación minera en 2021.
Este miércoles 14 de enero, la jueza Fernanda Revori resolvió que continúe la prisión preventiva de Naum Vargas y Damían Diáz —detenidos el 19 de diciembre en una causa armada— y rechazó el pedido de libertad presentado por las defensas. La audiencia se realizó en la Oficina Judicial de Rawson y volvió a dejar en evidencia el funcionamiento de una Justicia que avanza contra quienes luchan.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>En la audiencia, Revori retomó los argumentos de la fiscal Gómez y sostuvo, sin aportar nuevos elementos, que existirían supuestos “riesgos de fuga” y de que los imputados “no se sometan a derecho”. Un razonamiento cínico y repetido hasta el cansancio, para justificar detenciones sin condena y sostener causas sumamente cuestionadas contra luchadores sociales. El mensaje de la Justicia es claro: castigar a quienes se organizaron y enfrentaron la megaminería en 2021, porque el gobierno de Torres y el de Javier Milei (con los EE. UU. y el FMI atrás) lo precisan.
Represión, causas armadas y una política de Estado
La causa se inscribe en la persecución judicial posterior a la rebelión popular de diciembre de 2021—el Chubutazo—, cuando un levantamiento masivo logró frenar la zonificación minera aprobada a espaldas del pueblo. Desde entonces, distintos activistas y vecinos fueron perseguidos, allanados y judicializados, en procesos plagados de irregularidades. En este mismo expediente, otros vecinos fueron imputados sin pruebas y uno de ellos se quitó la vida antes de que el juicio avanzara, un dato que expone la gravedad del hostigamiento estatal.
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No se trata de hechos aislados ni de errores judiciales. Se trata de una causa armada, sin delito probado, utilizada como herramienta para disciplinar políticamente. La prisión preventiva funciona aquí como castigo anticipado y como advertencia para el conjunto de la población que defiende el agua y el territorio.
Esta avanzada represiva se da en un contexto nacional marcado por el ajuste —que el 10 de febrero tratará la Reforma Laboral y la modificación de la Ley de Glaciares— junto con la "necesaria" criminalización de la protesta social. El gobierno de Javier Milei, con Patricia Bullrich al frente del Ministerio de Seguridad, impulsa una política que refuerza la represión, el espionaje y la judicialización de la protesta. En Chubut, esa orientación se articula con la del gobierno provincial de Torres y con un Poder Judicial provincial que actúa como garante de los intereses extractivistas.
La persecución incluye también desalojos violentos a comunidades originarias, causas armadas contra docentes y trabajadores, y la criminalización del pueblo mapuche, incluso responsabilizándolo sin pruebas por los incendios forestales que cada verano afectan a la Patagonia. Un esquema represivo que busca despejar el camino para profundizar el saqueo de los bienes comunes naturales.
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Libertad inmediata: el reclamo se multiplica
Frente a esto, el reclamo por la libertad inmediata no dejó de crecer, desde diciembre cuando fueron encarcelados. Asambleas ambientales, organizaciones sociales y políticas multiplican acciones, en distintas ciudades de la provincia y pronunciamientos en el país. La campaña por la liberación de Naum y Damián tiene dos consignas centrales, "Luchar no es delito", "Defender el agua es un derecho", que resuenan desde Puerto Madryn a Comodoro Rivadavia, y desde Trelew a Esquel.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Desde el PTS en el Frente de Izquierda Unidad, junto a las asambleas socioambientales, seguimos exigiendo la libertad inmediata y el cierre de todas las causas contra quienes participaron de la rebelión popular. No fueron hechos aislados ni acciones individuales: fue un pueblo entero el que se levantó y logró una victoria histórica. Y frente a nuevos ataques, la respuesta volverá a estar en las calles.
Antecedentes: la rebelión que frenó a las mineras
En diciembre de 2021, la Legislatura de Chubut aprobó la zonificación minera a espaldas del pueblo, impulsada por el entonces gobernador Arcioni y el gobierno nacional de los Fernández. Siete días de rebelión popular, con manifestaciones masivas, el paro del sector portuario y cortes de rutas estratégicas, lograron la derogación de la ley y frenaron el avance de las megamineras. Esa victoria popular desató la persecución judicial que hoy tiene esta nueva noticia contra quienes lucharon.
Naum Vargas y Diáz son presos políticos del extractivismo, víctimas de una causa armada en un proceso judicial que busca disciplinar a quienes protagonizaron el Chubutazo 2021. No están presos por algún delito, sino por haber sido parte de un pueblo que le dijo NO a las mineras y SÍ al agua. La Justicia de clase, rápida para condenar al pueblo trabajador y protectora de los intereses mineros, sigue usando estos juicios para meter miedo. A su objetivo, que es que nadie más se anime a enfrentar la entrega y el saqueo de nuestros bienes comunes, lo tenemos que enfrentar.


