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Mucha tropa riendo en la calle: el espionaje de la Bonaerense a Los Redondos durante los 90
18 de junio, por Documentos — Cultura, Edición Argentina, Música, Libertades Democráticas, Walter Bulacio, Policía Bonaerense, Indio Solari, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincai de Buenos Aires (Dippba), Skay Beilinson, Cultura, Edición Argentina, Música, Libertades Democráticas, Walter Bulacio, Policía Bonaerense, Indio Solari, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincai de Buenos Aires (Dippba), Skay Beilinson
Durante años la Dippba hizo inteligencia sobre la banda y sus seguidores. Elaboró informes para las autoridades políticas y judiciales, lo que derivó en la prohibición de shows en Olavarría en 1997. La Izquierda Diario accedió a las cuatro carpetas, más de 300 fojas, que evidencian la persecución a un fenómeno cultural y juvenil de resistencia.
El asesinato de Walter Bulacio a manos de efectivos de la Policía Federal en abril 1991 luego de una violenta razzia en la fila de acceso a un recital de Los Redondos en Obras marcó un antes y un después en la consideración social sobre las fuerzas represivas del Estado luego de la Dictadura. A partir de entonces se multiplicaron las movilizaciones populares contra la violencia institucional y aparecieron organismos no gubernamentales dedicados a concientizar sobre derechos civiles y tomar denuncias de personas agredidas por uniformados.
Lejos de revisar sus conductas o amedrentarse, las distintas divisiones policiales solo parecieron acumular rencor por la visibilidad que adquirían sus procedimientos. Así se desprende de las innumerables carpetas que la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires acumuló con material de espionaje sobre el universo de Los Redondos, a quienes persiguieron con especial insidia después de que el caso Bulacio ubicara a estas fuerzas en un lugar de denuncia y observación en la agenda pública. A la luz del material ahora desclasificado, los objetivos son evidentes: demonizar a la banda y, a la vez, justificar la represión contra sus seguidores en los recitales para entonces ya masivos.
De las centenas de fojas se destacan especialmente dos legajos. Uno es sobre los tres shows que la banda ofreció a principios de mayo de 1992 en el Microestadio de Lanús, el primer desembarco de magnitud en el conurbano bonaerense después de las 17 funciones en Obras entre 1989 y 1991.
Entre otras cosas describe la cantidad de detenidos que hubo en cada uno de ellos, aunque con notables contradicciones en los distintos textos (uno, por ejemplo, indica que en el primer show hubo cinco mayores y seis menores, aunque el memo siguiente eleva la última cifra a ocho).
La versión oficial indicaba que todas las detenciones se debían a personas que pretendían ingresar a los shows sin entradas, aunque en el transcurso de los días se sumaron versiones que daban cuenta de la violencia con la que la Policía de la provincia gobernada por Eduardo Duhalde procedió incluso con gente que tenía sus tickets en mano y, así y todo, nunca pudo acceder al microestadio.
En ese sentido, este legajo repite varias veces la presencia en la comisaría 2a de Lanús (a la que pertenecía gran parte del personal policial afectado al operativo) de algunos diputados nacionales, “quienes se entrevistaron con los que aún continuaban detenidos en el hecho en cuestión, interiorizándose sobre sus condiciones de detención y circunstancias de los acontecimientos”.
También aparece una mujer que radicó en esa misma comisaría una denuncia debido a que su hija de 18 años había ido al recital pero fue “reprimida por parte de personal policial, reconociendo a su agresor”. Lo curioso es que el espía justifica este accionar “debido a los desórdenes producidos”. Una extraña manera de trasladar responsabilidades por carácter transitivo, como si los efectivos pegaran a inocentes por culpa de las reacciones que generaron los culpables. Otro documento, en cambio, señala que luego esa misma joven regresó a la seccional donde había sido detenida para ampliar la denuncia debido a que presentaba lesiones (aunque “posteriormente el médico de la policía dictaminó de carácter leve”, agrega el espía).
El detalle por las acciones legales que distintos jóvenes efectuaron contra la Policía Bonaerense se profundizó días después con un documento de espionaje –nuevamente confidencial– en el que aparecen el nombre y apellido de dos muchachos. Bajo el patrocinio de abogados pertenecientes al Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), ambos denunciaron a personal de la comisaría 2a de Lanús por “apremios ilegales, lesiones, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público”.
En el legajo también aparece un hecho insólito en el que la DIPPBA luce obsesionada, aunque al mismo tiempo imposibilitada de definir la identidad de todos sus participantes y – nuevamente– con el abuso de potenciales. Todo comienza con un periodista de Radio del Plata que “se apoderó de un proyectil lanzado por una pistola lanza gases” y se lo entregó “a una militante que no pudo ser identificada”. La mujer –sin nombre– “se desempeñaría” como secretaria del Comité de la UCR en Lanús, cuyo titular es hermano de un diputado nacional que al mismo tiempo es abogado y, por lo tanto, constituido como letrado de dos jóvenes “que fueron duramente golpeados por efectivos policiales, siendo uno de ellos alcanzado por el proyectil en cuestión en una de sus piernas, debiendo ser trasladado a un centro asistencial para su atención”.
Los distintos agentes afectados a la confección de esta misión de inteligencia también repararon en las distintas miradas que los periodistas tuvieron no sólo con el hecho, sino especialmente con el operativo. “Algunos medios periodísticos hicieron referencia al recital, pero remarcando los incidentes registrados entre personal policial y jóvenes que trataron de ingresar al microestadio”, señala uno.
“El diario Página/12 del domingo 3 calificó de excesivo el dispositivo de seguridad montado por esta policía para preservar el orden”, detalla otro. “En realidad la actuación de Los Redonditos de Ricota venía precedida de expectativa entre sus seguidores, muchos de ellos, al parecer, caracterizados por su presunta adicción a la droga y el alcohol. El mismo repertorio del grupo musical posee varios temas apologéticos de la droga”, redunda. Más adelante el documento también consiga que el diario Clarín subraya las condiciones de los detenidos (“indica que los detenidos permanecen ‘en un minicalabozo de Lanús', siendo notoria una clara referencia al duro accionar policial”).
Sin embargo hay un apartado que le da otro valor al espionaje, ya que advierte un elemento que obsesionará a las fuerzas de seguridad de esa década. “Ya habrían comenzado a organizar lo que denominan ‘coordinadoras populares antirepresivas', que tendrán como misión asistir a personas detenidas para lo cual estarán presentes en los eventuales lugares donde se realicen espectáculos de rock, razzias, etc”, sospecha el texto. Y agrega: “Simultáneamente mantendrán un enlace directo con los medios de comunicación”.
“Cabe destacar que organizaciones de solidaridad y partidos políticos de izquierda se encuentran sumamente interesados en la explotación de esta problemática”, advierte el documento. “De esa manera, se estima que en la eventualidad de circunstancias futuras análogas a las que se informan, inmediatamente se verificará la intervención de dirigentes políticos de izquierda y filoizquierda, como así que la repercusión de los medios de comunicación será mayor” .
Varios folios fechados el 13 de mayo de aquel 1992 aluden —según su título– a la “postura de organismos de los Derechos Humanos”. El texto indica que “se ha tomado conocimiento” de una reunión organizada en Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires por la Secretaría de DD.HH. de la FUBA, en la cual se resolvió concurrir a dos shows que Los Redondos tenían previsto realizar pocos días después en Florencio Varela.
Según este documento de Inteligencia, el propósito de la Secretaría de Derechos Humanos de FADU era aliarse con el CELS para ir a Varela y “colocar una mesa en las adyacencias con el fin de recabar testimonios de aquellos jóvenes que concurrieron al recital celebrado en el Club Lanús, en razón de los golpes que recibieron en aquella oportunidad dos alumnos de esa facultad por parte de los efectivos de la Policía Bonaerense”. Además, “ha trascendido que las organizaciones en cuestión tienen la intención de montar cámaras de video para filmar el accionar policial ante la eventualidad de algún disturbio como el que aconteciera días atrás”.
Es evidente que la reunión fue observada por espías infiltrados, ya que se detallan con precisión los testimonios que dos estudiantes de la facultad ofrecieron en el encuentro (aún a pesar de errores gramaticales en el indistinto uso de la primera o la tercera persona): “En determinado momento, la Policía dijo que no entraba nadie más y que se fueran”; “durante una cuadra nos siguieron a pie y con palos en la mano”; “a la segunda cuadra los empezaron a correr y los encerraron en una esquina, agarrando como a 40 pibes” y “a los palos los hicieron poner contra la pared y a los que tenían lugar, les pegaban”.
Lo más sorprendente de este conjunto de fojas dedicadas al encuentro en la Facultad de Económicas de la UBA es el párrafo titulado “Apreciación de Inteligencia”, que –nuevamente en clave potencial– indica: “Cabe conjeturar que las denuncias citadas en el presente informe estarían alentadas por el líder el grupo musical Patricio Rey (SIC), quien para tales iniciativas se valdría de sus relaciones con miembros implicados e importantes dirigentes de la U.C.R., sobre todo de la Coordinadora”.
Toda esta acumulación de suspicacias perjudicó de manera inmediata a la banda con la suspensión del doble show que ofrecería a mediados de mayo en el Colegio Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Florencio Varela. Así lo confirma un memo de la DIPPBA del 1º de junio de 1992, el cual reconoce como autor de la prohibición a “la comuna local”, aunque al mismo tiempo refiere a “una versión” que “sindicaba a tres concejales justicialistas de haber solicitado una determinada suma de dinero en razón del costo político que dicho recital entrañaba”.
Sin embargo el texto guarda espacio para un hecho insólito: los concejales varelenses José Chagaray y Raimundo Martín (ambos pertenecientes al partido MODIN liderado por el ex carapintada Aldo Rico) radicaron una denuncia por amenazas. “En las mismas –recibidas telefónicamente en sus domicilios– una voz masculina manifestó: ‘Que se deje de molestar, sino es boleta'”, indica el agente, nuevamente con una sintaxis que mezcla inexactamente el uso del plural con el del singular.
La DIPPBA le dedicó un carpetón de 153 fojas a uno de los episodios que vinculó con más intensidad a la cultura rock con los servicios de espionaje argentinos: los shows de Los Redondos en Olavarría el 16 y 17 de agosto de 1997, ambos anunciados y luego suspendidos a pesar de que sus músicos y miles de fanáticos ya estaban establecidos en la ciudad bonaerense a la espera de las vicisitudes.
Con gran cantidad de entradas vendidas, Olavarría empapelada con afiches y el escenario prácticamente montado en el club Estudiantes de esa localidad, la Inteligencia de la Policía Bonaerense decidió iniciar una misión casi a contrarreloj el 11 de agosto, apenas cinco días antes del primero de los dos conciertos programados.
Así lo confirma un documento que la delegación de Azul (a 50 kilómetros de Olavarría) le envía a la de Mar del Plata solicitándose cuatro ítems: “Características del grupo de fans, líderes y todo otro antecedente sobre los mismos”, “todo tipo de fotografías que sirva como identificación de aquellos posibles generadores de desorden y/o violencia”, “fundamentalmente filmaciones de recitales anteriores y sus consecuencias (este material será devuelto –SIC– una vez elaborado el servicio)” y “todo otro dato que sirva de interés por esta tarea”. El pedido se debe a que en esa ciudad balnearia Los Redondos habían tocado en octubre de 1996 con el seguimiento de espías.
Otro legajo proveniente de Azul sostiene que distintas “fuerzas vivas” de Olavarría (aunque sin precisar más que la Sociedad de Comercio e Industria) “habrían planteado su inquietud ante el Ejecutivo de la ciudad” por shows que este mismo había autorizado.
Entre la información aportada por la DIPPBA se incluye una errónea mención del guitarrista Skay Beilinson, el cual es rebautizado como “Beletson”. Aunque la descripción más delirante es la atribuida al Indio Solari: “Ese personaje místico llamado Patricio Rey no tardó en convertirse en el líder del grupo con su letra, su estilo e inconfundible voz”.
“Desde siempre sus integrantes tuvieron una actitud combativa en cuento a todo lo que podría llegar a identificarlos con “EL SISTEMA” (mayúsculas y entrecomillado textual del legajo), ya sea en lo político, comercial o la televisión a la cual se han negado sistemáticamente a aparecer”, prosigue el texto. Esto último reviste carácter profético, ya que Los Redondos rompieron esa consigna justamente para prestarse a una conferencia de prensa en Olavarría.
Sin embargo, lo más disparatado llega al momento en el cual el espía intenta explicar las letras: “Estas actitudes se expresan en los textos de las letras de las canciones escritas por “El Indio” Solari (SIC), que si bien no tienen una estructura tradicional, el mensaje está, pero se necesita conocer el código para descifrarlo. Para una persona que los escucha por primera vez, las letras… NO DICEN NADA… y diría que… CARECEN DE SENTIDO”. Las mayúsculas y los puntos suspensivos son textuales del informe, casi como si estuviera redactando un manifiesto para la revista Cerdos y Peces.
Con todo este material a cuestas, el entonces intendente municipal Helios Eseverri y su secretario de gobierno Héctor Luis Vitale firmaron el 12 de agosto un decreto que denegaba la autorización para el espectáculo, dando de ese modo por cancelados los dos shows de Los Redondos en Olavarría. Uno de los párrafos de ese texto confirma que “de los informes policiales y otras averiguaciones formuladas al efecto, también se desprende que ese movimiento multitudinario facilita la operación de pandillas vinculadas a la delincuencia que podrían en riesgo la seguridad ciudadana con antecedentes ciertos de violencia y desorden que han afectado a las ciudades y ciudadanos donde se han realizado”.
La banda apeló la medida en la Justicia ordinaria, pero el fallo volvió a favorecer al Municipio de Olavarría. Esta segunda noticia fue anunciada por el propio Vitale al programa Tiempos modernos de AM Continental, quien reconoció al aire estar brindando una información “que seguramente va a ser primicia”, tal como indica una desgrabación de la entrevista adjuntada en la carpeta de la DIPPBA dedicada a este affaire de Los Redondos.
Así las cosas, mucha gente decidió igualmente viajar a Olavarría con la expectativa de que la suspensión fuera revocada y lograr de ese modo que todo vuelva a foja cero. Es decir, que la banda pudiera cumplir con dos shows anunciados. Esta inesperada decisión del público ricotero obligó a los servicios de inteligencia de la Bonaerense a tener que prolongar un trabajo que creían culminado con la mera suspensión.
Reclamos frente al hotel donde se alojaban los músicos, pintadas en paredes, algunas calles cortadas y hasta quema de gomas ocasionaron un complejo movimiento de distintas dependencias de la DIPPBA. El producto de ese trabajo es un legajo adicional cargado de fotos y recortes periodísticos en el que se mezclan desde grafitis en Azul con los nombres de distintos barrios y ciudades de los cuales procedían los fanáticos (Chacarita, Isidro Casanova, Mar del Plata y Punta Alta son los destacados) hasta un seguimiento a la banda sin grandes resultados, dado que los músicos permanecieron en silencio a excepción de la recordada conferencia de prensa en el hall del hotel Savoy.
Finalmente el grupo decidió retirarse de Olavarría el domingo 17 de agosto sin poder brindar sus shows en esa ciudad, aunque no en esa zona. Es que poco menos de dos meses después (precisamente el 4 de agosto) Los Redondos tocaron a 100 kilómetros de distancia, puntualmente en Tandil, donde más adelante el cantante –ya como solista– ofreció cuatro recitales: curiosamente su mayor cantidad de presentaciones junto a La Plata, ciudad cabecera de la misma DIPPBA que durante años intentó espiarlo sin siquiera saber que su nombre es Carlos Solari y no Patricio Rey.
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Alejandrina Barry: "Queremos romper el cerco mediático de lo que está viviendo el pueblo boliviano"
16 de junio, por Represión en Bolivia — Política, Edición Argentina, Libertades Democráticas, Alejandrina Barry, Bolivia, Política, Edición Argentina, Libertades Democráticas, Alejandrina Barry, Bolivia
En la entrevista con radial, la hija de desaparecidos e integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEProDH) planteó la necesidad y los porqué de redoblar el apoyo al pueblo boliviano luego de la deportación del gobierno de Rodrigo Paz de la misión humanitaria que integraba. El miércoles se convoca a una nueva movilización.
Reproducimos algunos fragmentos de la entrevista para el programa de radio La Patria de las moscas que brindó la hija de desaparecidos e integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEProDH) y legisladora porteña (mc) del PTS-FIT.
Alejandrina Barry fue parte de la Misión Humanitaria que viajó a Bolivia y fue retenida en el aeropuerto del Alto Rumbo a La Paz y deportada, junto con la delegación que entre otros integraba Ailén Beraldo, de la comisión directiva del sindicato docente Ademys. En la entrevista expresó:
"Lo que pasó con nuestra delegación es una muestra de lo que está pasando, qué es lo que quieren ocultar, que está sufriendo el pueblo boliviano en hacer lo que hicieron con una delegación de derechos humanos, donde tuvimos prácticamente un secuestro sobre cuestiones falsas.
Bolivia, un hecho muy grave.
No permiten el ingreso al país de la misión de derechos humanos que viajó para constatar las denuncias realizadas por diversas organizaciones que participan de las protestas, que ya llevan más de un mes. Al menos siete personas fueron asesinadas como… pic.twitter.com/5nRHknpWtP
— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) June 15, 2026
<script async src="https://platform.x.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>Es muy grave lo que pasó. ¿Hay una dictadura en Bolivia y no se lo ha comunicado a la comunidad internacional? Porque nosotros íbamos a relevar algo que yo particularmente ya he hecho. Fui parte de otras misiones internacionales a Perú, a Nicaragua. Nosotros vivimos una dictadura en nuestro país y sabemos que las misiones internacionales son muy importantes para visibilizar qué es lo que pasa.
En Bolivia lo que está pasando es que el pueblo está ejerciendo su legítimo derecho a la protesta y a la rebelión. Y la represión por parte del Estado es una represión feroz. Hay más de 10 compañeros asesinados en las movilizaciones, hay secuestro de dirigentes, cientos de presos encarcelados con denuncias de torturas en los lugares de detención, ataque a la prensa directamente, como a nuestra compañera Violeta Tamayo que le dispararon directamente en el brazo, ya va por dos operaciones para poder rehabilitar el brazo. Cuestiones muy graves que evidentemente lo que hicieron con la misión es intentar que no salgan a la luz a nivel internacional.
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Una de las cuestiones que denunciamos de todo lo que está pasando es que directamente el gobierno de Estados Unidos está detrás Rodrigo Paz, bancándolo. Es Estados Unidos y desde ahí la coordinación también con el resto de los países de la derecha. En el caso de Milei es un gobierno que se alinea con cualquier genocidio que haya en el mundo o cualquier represión que haya contra el pueblo en el mundo. Y en el caso de Bolivia es muy evidente dándole directamente aviones que todavía está en investigaciones o aviones para que son utilizados. Algo que ya había pasado durante el gobierno de Macri directamente mandándole material para la represión.
Cuando subimos al avión, cuando nos deportan, nos empezaron a gritar, “zurdos, vuélvanse a su país”, “vienen a ver acá como matamos a los indiecitos”. En la represión una de las cosas que está actuando también son los grupos paraestatales. Fachos, como las bandas de la juventud cruzeña [de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC)], atacando directamente a la gente, con acciones muy duras. Porque en Bolivia también lo que está en cuestión son las conquistas que han obtenido eh el pueblo Aimara, Quechua, del estado plurinacional de Bolivia y eso es lo que quieren los sectores de la derecha desterrar. Por eso hablan de esa forma, la supremacía blanca contra los indios. Son realmente actos fascistas. Por eso es tan importante y Estados Unidos lo avala al igual que el gobierno de Milei.
Por eso es tan importante darle difusión. Mañana, miércoles, vamos a hacer una movilización a la embajada de Bolivia. Primero una conferencia de prensa y luego una movilización. Como te decía al principio, nosotros estamos más fuertes que nunca. Creemos que la deportación de la misión lo que hizo es darnos el deber de denunciarlo mucho más fuertemente por medio de las movilizaciones acá, de las conferencias de prensa, de todas las acciones que podamos hacer para rodear de solidaridad al pueblo boliviano.
La Comunidad boliviana en Argentina convoca a movilizarse este miércoles 17 de junio. Será a las 17h, con concentración en el Obelisco, para marchar a la Embajada de Bolivia. La convocatoria es apoyada por organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, que desde el primer día de la rebelión en el hermano país vienen apoyando esa enorme lucha.
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Doce víctimas del genocidio serán socios honorarios de Gimnasia y Esgrima La Plata
16 de junio, por ¡Presentes siempre! — Deportes, Edición Argentina, La Plata, Berisso y Ensenada, Libertades Democráticas, Fútbol, Gimnasia y Esgrima La Plata, Genocidio, Dictadura cívico-militar-eclesiástica, Detenidos desaparecidos, Triple A, Hinchada con Memoria, Memoria, Deportes, Edición Argentina, La Plata, Berisso y Ensenada, Libertades Democráticas, Fútbol, Gimnasia y Esgrima La Plata, Genocidio, Dictadura cívico-militar-eclesiástica, Detenidos desaparecidos, Triple A, Hinchada con Memoria, Memoria
El acto junto a sus familiares será este viernes en la sede del Lobo. La Subcomisión de Derechos Humanos del club entregará carnets a seres queridos de familiares de hinchas y deportistas a quienes el Estado secuestró e hizo desaparecer entre mediados de los 70 y principios de los 80. Se suman a otras 63 compañeras y compañeros homenajeados en dos ediciones anteriores. Acá la nómina completa.
La Subcomisión de Derechos Humanos del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata realizará este viernes 19 la tercera entrega de carnets de “socio honorario” a familiares y seres queridos de doce víctimas del terrorismo de Estado. El evento En Gimnasia ¡Presentes, siempre! será a las 11:30 en el Polideportivo Víctor Nethol de calle 4 entre 51 y 53 de la capital bonaerense. La participación será libre y gratuita para quien quiera asistir.
“A 50 años del inicio de la última dictadura militar, se realizará el tercer acto de reconocimiento institucional a las y los gimnasistas víctimas del terrorismo de Estado. Se trata de 12 homenajeados que, sumados a los 63 carnets ya entregados en las dos ediciones anteriores, suman 75, siendo Gimnasia el club que más reconocimientos ha realizado en el país”, dice la convocatoria impulsada por la subsecretaría.
Las y los homenajeados en esta oportunidad son Ana María Cameira Pérez Delgado, Rubén Fiora Chiodo, Ramón Herrera Paneci, Hugo Lavalle Casamiquela, Luis López Comendador Molina, Carlos López Mateos, Elsa López Mateos, Isabel Mateos, Omar Rapaccini Castellini, Mario Salerno Hernández, Edda Vega Ferretti y Ricardo Vega Ferretti.
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Marcelo Fuenzalida: prontuario del fiscal que criminaliza a los obreros de Fate
16 de junio, por Sumario sin secreto — Política, Edición Argentina, Zona Norte del Gran Buenos Aires, Libertades Democráticas, Criminalización de la protesta social, Fate, Poder Judicial, Ministerio Público Fiscal , Javier Madanes Quintanilla, Sumario sin secreto, Política, Edición Argentina, Zona Norte del Gran Buenos Aires, Libertades Democráticas, Criminalización de la protesta social, Fate, Poder Judicial, Ministerio Público Fiscal , Javier Madanes Quintanilla, Sumario sin secreto
Familias de víctimas lo acusan de favorecer a violadores y femicidas. Curiosamente, la Procuración lo “trasladó” varias veces de fiscalía. En San Fernando, representa la pata judicial del ataque de Madanes Quintanilla a los obreros que defienden el sustento de sus familias. Le sacamos la careta.
Ciento dieciocho días. A poco de cumplirse cuatro meses de permanencia obrera en la planta de San Fernando para defender los puestos de trabajo frente al lock out patronal que mantiene paralizada la fábrica, los trabajadores de la empresa de neumáticos Fate y sus familias sostienen una lucha ejemplar. No hay otro objetivo que impedir que los despidos y el vaciamiento les arrebaten su sustento.
El hipermillonario Javier Madanes Quintanilla (también dueño del monopolio del aluminio Aluar), responsable de dejar a cientos de familias en la calle, ahora vuelve a la carga contra los obreros. Y lo hace de la mano del Poder Judicial. Fracasado el intento de desalojo de la planta de la Zona Norte del Gran Buenos Aires, van por la criminalización de los trabajadores, con insostenibles acusaciones.
Mientras tanto, el empresario pretende conmover a la sociedad con lágrimas de cocodrilo, argumentando ser ‘víctima' del modelo económico de Javier Milei. Pero su tan poco creíble lamento es rechazado por los más diversos sectores que alzan su voz del lado de los trabajadores. “¡Fate no se cierra!” ya es un eslogan popular.
Un contraste difícil de ignorar
En estos días los obreros de Fate vuelven a enfrentar la arremetida de la mal llamada “Justicia” que, como el pueblo trabajador lo sabe, actúa con distinta vara según quiénes sean las “partes” del conflicto. Después de haber fracasado en su intento de desalojar la permanencia obrera en la planta, ahora la ofensiva judicial reaparece con una imputación y llamados a declaraciones indagatorias para 24 trabajadores.
Tanto el intento de desalojo (ordenado por el juez de Garantías Esteban Rossignoli pero revocado por la Cámara de Apelaciones) como la criminalización penal contra los trabajadores llevan la firma del fiscal Marcelo Fuenzalida, titular del Área Ejecutiva de Investigaciones de Delitos Correccionales de la Oficina Fiscal de Distrito San Fernando, perteneciente al Departamento Judicial de San Isidro.
Desde este martes y hasta principios de julio Fuenzalida recibirá en su despacho a 24 trabajadores de Fate , a quienes citó, uno por uno, para tomarles declaración indagatoria en el marco de una causa abierta por “violacón de domicilio”. El expediente se abrió el mismo día que los laburantes decidieron defender físicamente sus puestos de trabajo. Los denunció la propia gerencia de la empresa.
Entre los imputados hay miembros de la propia comisión directiva del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna) y varios referentes clasistas de los trabajadores. Justo a ellos se los acusa de querer violentar las instalaciones de la fábrica en la que día a día garantizan el plato de comida para sus familias. Los que duermen en el techo de la planta para resguardar su fuente laboral. Una fábrica que, bajo control de los trabajadores, podría cumplir funciones sociales estratégicas como la provisión de neumáticos para ambulancias, bomberos, defensa civil, escuelas y organizaciones sociales.
En el reino del revés, mientras Madanes Quintanilla y sus socios, ejecutores de un lock out criminal, no enfrenta consecuencias, quienes resisten para conservar el derecho elemental a trabajar son sometidos a una canallesca persecución judicial montada con el único objetivo de anularlos como referentes de lucha.
Si algo queda en evidencia es que la “Justicia” no actúa en el vacío. No se trata sólo de una causa judicial. Es un mensaje. Una advertencia dirigida a quienes frente a los despidos, al cierre de fábricas o al ataque a sus condiciones de vida, deciden organizarse y luchar. Se criminaliza a quienes defienden sus puestos de trabajo para sentar un precedente aleccionador, para que se piense que el costo de resistir será cada vez más alto.
La supuesta “justicia independiente” vuelve a mostrar su verdadero rostro de clase. La que persigue a los trabajadores pero mira para otro lado cuando los grandes grupos económicos avanzan sobre el sustento de miles de hombres, mujeres, niñas y niños. La que convierte en reo a quien lucha y en víctima a quien detenta poder.
Las más de mil páginas que componen el expediente que maneja el fiscal Fuenzalida, inundadas de pobres fundamentos, no logran ocultar el verdadero carácter de esta causa ni amedrentar a quienes llevan más de 118 días defendiendo sus derechos. Cuando está en juego el sustento, ningún papel firmado en cómodos despachos borra la legitimidad de las peleas de la clase trabajadora.
Los obreros de Fate lo saben. Por eso, esta nueva ofensiva de la asociación ilícita entre Estado y empresa, lejos de sembrar miedo, refuerza la certeza de que los derechos conquistados sólo se preservan defendiéndolos.
Fiscal con prontuario
¿Quién es el funcionario judicial que le rinde pleitesía al magnate Madanes Quintanilla? ¿A cambio de qué lo hace? ¿Es la primera vez que invierte los roles, victimizando a los victimarios y dejando un tendal de injusticias? Con sólo conocer un par de casos en los actuó, nos podemos dar una idea.
En 2017, Facundo Ortiz y Marisa Rodríguez padecieron en carne propia el accionar del fiscal Fuenzalida, en ese entonces al frente de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia de Género de Tigre. Luna, la hija de ambos de 19 años, fue asesinada por Adrián Villarreal y un cómplice el 3 de junio, justo a dos años del primer Ni Una Menos. Era nieta de un obrero de Fate ya jubilado.
A los progenitores de Luna les avisó del femicidio la Policía Bonaerense. Varios patrulleros fueron hasta la casa de Benavídez. Les pusieron enfrente fotos del cuerpo destrozado y les dijeron que Villarreal la había drogado, emborrachado y llevado por varios lados para “intercambiarla por droga”. Marisa y Facundo quisieron ver el cuerpo, pero durante dos días los efectivos y el fiscal lo impidieron.
“Nos dijeron muchas mentiras”, relató Marisa a Página|12. Primero, que el cuerpo había sido llevado a la Comisaría de Benavidez. Después, el comisario Ceferino Hernández los mandó a San Fernando. Luego a Pilar. Finalmente ellos descubrieron que estaba en el cementerio de Benavídez. “No sabemos qué pasó en esos dos días con el cuerpo de mi hija”, denunció. Según las fuentes consultadas, desde la Fiscalía se habría ordenado incluso lavar el cuerpo, borrando evidencias clave.
Fuenzalida caratuló el caso como “abandono de persona seguida de muerte y suministro de sustancias estupefacientes a título gratuito”. Desde el principio la familia pidió que a Villarreal y su amigo Pablo Paz Gutiérrez se los acusara formalmente de femicidio. Y también que la investigación continuara para determinar si Luna fue víctima de una red de explotación sexual y narcotráfico. El fiscal, supuestamente especializado en violencia de género, les dio la espalda.
Dos años después Villarreal fue juzgado por el Tribunal Oral Criminal 7 de San Isidro, que lo condenó a 14 años de prisión por la calificación dada por Fuenzalida. Y recién entonces se imputó a Paz Gutiérrez por abuso sexual seguido de muerte.
La defensa del femicida apeló la sentencia ante la Cámara de Casación Penal de La Plata y reclamó que se cambiara la carátula por “homicidio imprudente”, lo que significaba que no hubo intención de matarla. El 8 de marzo de 2021 (Día Internacional de la Mujer) los camaristas Daniel Carral, Ricardo Maidana y Ricardo Borinsky hicieron lugar al pedido y ordenaron hacer un nuevo juicio, llamado “de cesura”, para que se volviera a analizar la pena.
En 2023 el mismo TOC 7 de San Isidro “recalculó” lo hecho dos años antes y condenó a Villarreal a cuatro años y once meses de cárcel por, precisamente, “homicidio imprudente”. El hombre fue liberado, ya que había estado con prisión preventiva por un tiempo equivalente. Lo que Fuenzalida había sembrado en 2017, seis años después dio sus frutos.
Hay un dato por demás simbólico. La familia de Luna acusó al comisario Hernández de escribir “mirá cómo murió esta putita” en un mensaje de Whatsapp acompañado de una foto del cadáver. Esa perversidad llegó al teléfono de una tía de la víctima, que en ese momento era policía. Se trata del mismo Ceferino Hernández que en febrero último se apersonó con varios patrulleros en la puerta de Fate para amenazar a los obreros con desalojarlos por la fuerza. En personajes como éste el gobierno de Axel Kicillof delega la “seguridad”.
Denuncia pública, escándalo y un mero traslado
El 28 de junio de 2018 el intendente de Tigre Julio Zamora fue el encargado de “cortar la cinta” de inauguración del nuevo edificio de la Fiscalía de Género en Troncos del Talar. Lo acompañaban su titular Fuenzalida y el procurador general Julio Conte Grand (jefe de todos los fiscales de la Provincia). No es fácil hallar registros del evento, pero quienes estuvieron allí vieron entre el público a Malena Galmarini, dirigente peronista y esposa de Sergio Massa.
Todo estaba preparado para que fuera una “fiesta”. Pero allí estaba Marisa Rodríguez, la madre de Luna Ortiz, acompañada de otras madres y familiares de víctimas. Junto a ellas, Sara Barni y Paola Picech, referentes de la asociación civil Red Viva defensora de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Mientras Conte Grand elogiaba a Zamora por la construcción de la nueva sede, Barni sacó un megáfono y empezó a denunciar a Fuenzalida al grito de “¡delincuente!”. Junto a ella, Marisa y otras mujeres también les gritaban y agitaban carteles. Conte Grand no sabía dónde meterse. Zamora las miraba con odio y sus partidarios las increparon: “¡cállense, dejen escuchar al procurador!”
A los pocos minutos un grupos de uniformados presentes en el acto acorralaron a las manifestantes, las empujaron y les pegaron. Zamora empezó a insultarlas. A Barni, incomoda defensora de mejores vulnerados de la Zona Norte del Gran Buenos Aires, le gritó “¡fascista!”.
Ante el descontrol, Conte Grand se acercó a las mujeres y dijo que iba a “escucharlas”, aunque cuestionó la ruidosa irrupción. “Si yo siempre atiendo a todo el mundo”, les dijo. “Eso no es cierto, desde Red Viva veníamos denunciando a Fuenzalida y el procurador no nos atendía. Viajamos varias veces a sus oficinas de La Plata sin éxito. Recién actuó cuando nos manifestamos en ese acto”, recuerda Barni en diálogo con La Izquierda Diario.
Conte Grand las escuchó y les prometió “actuar”, no sin antes ordenarles a sus empleados hacer un acta con el testimonio de las mujeres. Y les dio su número de teléfono. “Cualquier problema que haya me llaman y lo vamos a solucionar”. Al poco tiempo Fuenzalida fue apartado de la Fiscalía tigrense. Pero el Procurador (su jefe) no activó ningún tipo de sanción o investigación contra él. Mucho menos motorizó un jury de enjuiciamiento.
Vamos vamos, Argentina
El otro caso que deja en evidencia qué entiende por “justicia” el fiscal Fuenzalida tiene como protagonista al actual jugador de la Selección Thiago Almada. En 2020 el joven futbolista y tres compañeros del plantel de Vélez Sarsfield fueron acusados por dos chicas de haber abusado sexualmente de ellas. En poco tiempo el fiscal archivó la causa. Almada ya participó de dos mundiales, pero aún no se sabe si es inocente.
“Cuando vimos que Fuenzalida había sido trasladado a la Fiscalía Especializada de Género de San Isidro, le mandamos un mail a Conte Grand recordándole que se había comprometido a que ese señor nunca más estuviera cerca de las víctimas. Sin embargo, siempre lo terminan acomodando donde mejor les sirva”, dice Sara Barni a este diario. Precisamente, en esa Fiscalía recayó en diciembre de 2020 la denuncia de las dos jóvenes contra los jugadores.
Una de las víctimas relató que, junto a su amiga, sufrieron el ataque durante un encuentro en una casa del country Camino Real de Boulogne. Había sido invitadas por el jugador Ricardo Centurión de Vélez (a quien tres años antes su novia también había denunciado por violencia de género). La casa era de Martín Lucero y en la reunión también estaban Miguel Brizuela y Thiago Almada, todos jugadores de El Fortín. También estaba Juan Delbene Acuña, entonces director técnico de Argentino de Quilmes.
La chica aseguró que, al momento de los hechos, se sentía mal y con poca capacidad de reacción producto de la ingesta de alcohol. Pero que eso no le impidió identificar a Brizuela y Almada como dos de sus abusadores. A su vez, afirmó que vio a Delbene Acuña cómo abusaba de su amiga. Apenas recibió la denuncia, Fuenzalida decidió imputarlos a los cinco por “abuso sexual agravado con acceso carnal y abuso grupal”.
Tras estar prófugo, Delbene Acuña fue detenido en julio de 2022. Poco más de dos años después fue condenado a cinco años de prisión. Pero los cuatro jugadores nunca fueron enjuiciados, debido a que el fiscal dividió el expediente en dos, quedando el técnico en una causa separada.
La defensa de la denunciante estuvo a cargo de la abogada Raquel Hermida Leyenda (fallecida en 2025), de larga trayectoria en defensa de víctimas de violencia de género. Entre las causas judiciales emblemáticas que atendió estuvo el patrocinio letrado de Calu Rivero, víctima y denunciante del actor Juan Darthés.
Hermida Leyenda denunció que la causa contra los futbolistas estaba plagada de irregularidades procesales y que Fuenzalida, en complicidad con los abogados defensores de los jugadores, en 2022 decidió archivar el expediente. La abogada apeló y logró la reapertura del caso, pero poco después Fuenzalida volvió a archivarlo por “falta de pruebas”. Ante el sitio Feminacida, ella afirmó: “Claro que no va a haber pruebas sin investigación". Y dijo que todo fue una maniobra para permitir que Almada pudiera viajar al Mundial de Qatar.
Los años de lucha contra un sistema judicial patriarcal, machista y misógino curtieron las convicciones de Sara Barni: “Es un defensor de violadores”, dice al recordar el derrotero de Fuenzalida. “No me caben dudas de que hay redes de trata en las que están conectados jueces y fiscales, pero andá a demostrarlo. No olvidemos que Fuenzalida en Tigre estaba a cargo también de investigar narcotráfico y trata, no sólo cuestiones de género. Por eso no les conviene que las víctimas y las organizaciones les saquemos las caretas. Van a hacer cualquier cosa con tal de impedir que sigamos escarbando”.
Un último dato de “color” o, más bien, opaco. Fracasará quien intente conocerle el rostro a Marcelo Fuenzalida a través de redes o medios digitales. No se le conocen cuentas personales o institucionales de Linkedin, Facebook, Instagram, X niTik Tok. Cuando se googlea “fiscal Marcelo Fuenzalida” ninguna imagen suya aparece. Tampoco se encuentran con facilidad declaraciones suyas ante casos que le ha tocado investigar. No da entrevistas ni emite comunicados. Y lo más llamativo: en el buscador del sitio oficial del Ministerio Público bonaerense abundan links “rotos”, sin información. Vidrioso como pocos.
Todo el apoyo a la lucha de los trabajadores de Fate y sus familias. La unidad y movilización de todos los sectores obreros y populares son claves para que esa lucha pueda triunfar. Hay que lograr el inmediato sobreseimiento de los compañeros. Los verdaderos criminale son Madanes Quintanilla y sus secuaces, que no tienen empacho en condenar desde sus mansiones a cientos de familias a la pobreza.
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El cultivo como sanación y el escenario como trinchera
10 de junio, por Marta Melody Campos — Sociedad, Edición Argentina, Zona Norte del Gran Buenos Aires, Libertades Democráticas, Cannabis, Sociedad, Edición Argentina, Zona Norte del Gran Buenos Aires, Libertades Democráticas, Cannabis
Conocer a Marta Melody Campos es acercarse a la historia viva de la resistencia en el conurbano bonaerense. Se define a sí misma como una persona travesti latinoamericana y transfeminista, y su vida es un testimonio de cómo transformar el dolor y la exclusión estructural en una herramienta de lucha política y amorosa.
Sobreviviente del sistema prostituyente, Marta supo abrirse camino a través de la formación académica y la militancia, llegando a ser candidata a diputada nacional. Hoy, además de ser una referente territorial indiscutible en Pilar, brilla arriba de los escenarios con su proyecto artístico "Marta Turf". En esta entrevista exclusiva, nos sentamos a conversar sobre su historia, su encuentro sanador con el cannabis, y cómo el cultivo se convirtió para ella en un pilar fundamental para defender la soberanía de los cuerpos y de la tierra.
Marta, para quienes recién se acercan a tu historia, ¿cómo definís tu identidad hoy y cómo fue ese proceso de construirte como la activista que sos?Hoy defino mi identidad como una persona travesti latinoamericana y transfeminista. Me construí desde la lucha, desde tener que formarme, capacitarme y abrir la cabeza para poder entender las problemáticas sociales que atravesamos en nuestro país, no solamente en mi localidad y en la Provincia de Buenos Aires, sino a nivel nacional e internacional. Todo eso me llevó a ser la mujer activista que hoy soy. Me gusta seguir trabajando en todas estas realidades porque siento que aporto ideas y colaboraciones importantes para seguir construyendo un país con más igualdad.
Todas las personas que cultivamos tenemos un "momento semilla". ¿Cómo fue tu primer acercamiento a la planta de cannabis?
Yo estaba saliendo de una situación de prostitución. Empezaba recién mis primeros pasos en el activismo y en formaciones académicas, y estaba intentando salir de los consumos en exceso y de la falta de autocuidado. Necesitaba algo que me ayudara y me sacara el estrés y el pánico que me agarraba de tener que viajar en transporte público de día, con tanta gente. Después de tantos años de vivir de noche, en una realidad que solamente te muestra la prostitución y las vulneraciones, faltaba conexión con el mundo de día. Ahí fue cuando mi amiga Sabrina, de Cannabicultores del Norte, fue la primera compañera del movimiento que se acercó a ofrecerme un tratamiento con cannabis. Fui interiorizándome, empecé a utilizarlo en mi vida cotidiana y hoy, más allá de un tratamiento, lo hago de forma recreativa y tengo mi propio cultivo. Estoy muy orgullosa y agradecida con el movimiento cannábico que nos empodera a las compañeras trans desde un lugar de derecho.
Pasar a visibilizarte como usuaria te expuso a nuevas barreras. ¿Cómo viviste ese cruce entre tu identidad y el estigma hacia la planta?Yo ya venía con un camino de activismo por los derechos de las poblaciones más vulneradas, pero cuando empiezo a utilizar cannabis, empiezo a recibir una vulneración fuertemente más grande. Al estigma por ser travesti se le sumó el estigma por tener plantas, por fumar y por participar. Eso me llevó a defender mi derecho como usuaria y a visibilizar que existimos personas travestis y trans atravesadas por los consumos, y que el cannabis es una forma terapéutica para ayudarnos a sostener los dolores y la frustración ante la discriminación y la violencia sistemática que sufrimos día a día.
Has hablado del cannabis como acompañamiento terapéutico. Hoy que tenés tus propias plantas, ¿cómo es tu relación con el cultivo y qué sentís al meter las manos en la tierra?
La planta a mí me sirvió para todos los procesos de sanación y deconstrucción de malos aprendizajes que te enseña la prostitució, y que a veces no te dejan avanzar en salud mental. Hoy mi relación con el cultivo es súper personal. Estoy con mis plantas, las atiendo, ¡y me crecen gigantes! Debe ser que la tierra es muy buena. Soy principiante todavía, pero estoy aprendiendo un montón. Amo cultivar mis plantitas, verlas crecer, disfrutar cómo empiezan a generarse sus cogollos, los terpenos y todo lo que conlleva. Soy feliz de seguir cultivando las flores que hoy fumo.
Como ex candidata a diputada nacional y militante, venís planteando fuerte el tema de la soberanía cannábica. ¿Qué vacíos legales ves hoy en las normativas actuales?Claramente lo que se necesita es la legalización ya de la marihuana, sin ningún tipo de manipulación para que los grandes empresarios se sigan llenando los bolsillos. El vacío legal que se ve hoy en el REPROCANN y otras ordenanzas es que todo queda enmarcado en asociaciones civiles y clubes de cultivo. La realidad es que existen millones de cultivadores y espacios comunitarios autoconvocados, que no tienen el ingreso para tramitar un club de cultivo o una asociación civil y quedan por fuera de todo derecho en las políticas de drogas.
También encontraste en el arte un espacio de liberación. ¿Cómo nace "Marta Turf" y de qué manera se cruza con el movimiento cannábico?El Marta Turf nació sin querer queriendo. Desde muy chica siempre bailé música urbana internacional, pero por la prostitución y todo lo que tuve que atravesar nunca había podido concretar mi parte artística. Cuando me empiezo a empoderar sobre mi identidad y sobre la utilización del cannabis, creí que era el momento apropiado para demostrar lo que podía hacer en un escenario. El cannabis me liberó de esa preocupación y ese miedo a que me discriminen por ser trans. Nace con el apoyo del movimiento cannábico; me fui presentando primero como animadora en ferias, después me animé a cantar y hoy estamos produciendo de forma autogestiva para hacerlo en un teatro. Siento esa relación constante porque el show es un grito de liberación y busca mostrar esa realidad trans que no siempre se ve.
Para cerrar esta hermosa charla, ¿qué mensaje le dejarías a las infancias y juventudes trans que hoy están buscando su lugar en el mundo?
A las infancias trans y a las nuevas generaciones: no dejen nunca de luchar. Jamás dejen de luchar. Háganlo con pasión, con fervor. Fórmense, capacítense, construyan sus propias oportunidades. No esperen a que otro venga y se las dé, vayan por todo y sin miedo al éxito. Somos la magia que el mundo perdió, así que nada: brillen, brillen, brillen, brillen.
Reflexión final
Escuchar a Marta es confirmar que no existe una verdadera soberanía de la tierra si no empezamos por la soberanía de nuestros propios cuerpos. Su historia nos obliga a mirar de frente las deudas históricas que la sociedad tiene con el colectivo travesti-trans, pero también nos llena de esperanza al ver cómo la planta actúa como un puente hacia la sanación, la identidad y el goce.
El activismo cannábico tiene que ser transfeminista e interseccional, porque las leyes no alcanzan si dejan afuera a las compañeras de los barrios populares que cultivan su propia libertad. Gracias, Marta, por enseñarnos que el arte, la militancia y el cultivo son, al final del día, la forma más hermosa de resistir y de seguir brillando.Te puede interesar: ¡Libertad para Mariela! Bahía Blanca: una joven trabajadora está presa hace un mes y medio por 7 gramos de cannabis


















