Miércoles 28 de junio de 2006

Juicio contra un represor en La Plata

Testimonios de sobrevivientes siguen complicando la situación de Etchecolatz

Hoy declararon dos ex detenidos-desaparecidos, en el marco del caso de Nilda Eloy. Dijeron que las violaciones a las mujeres secuestradas en los centros clandestinos bajo el mando del represor "eran una cuestión general", y contaron que también se torturaba a niños. Para el miércoles, se espera el testimonio del otro sobreviviente por cuyo secuestro y torturas está siendo juzgado el ex policía.
{{LA PLATA (26-06-06)-}} Se inició la segunda semana de audiencias en el juicio oral contra el represor Miguel Osvaldo Etchecolatz: declararon tres sobrevivientes de la represión ilegal, que narraron lo que vivieron en centros clandestinos del "circuito Camps", bajo el mando del ex Director de Investigaciones de la Policía provincial. Con estos testimonios se completaron las audiencias dedicadas al caso de la ex detenida-desaparecida Nilda Eloy. A partir del miércoles, comenzará a tratarse el de Jorge Julio López, otro sobreviviente por cuyo secuestro y torturas está siendo juzgado el represor. La jornada de audiencias de hoy comenzó con el testimonio de Walter Docters, secuestrado por un grupo de tareas el 20 de septiembre de 1976, cuando se dirigía a la Escuela de Suboficiales y Tropa de la Policía de la provincia de Buenos Aires, en donde trabajaba en ese momento. Su primer destino fue el "Pozo de Arana", y lo reconoció inmediatamente, ya que se trataba de una dependencia policial a la que había concurrido antes. Allí fue sometido a sesiones de tortura con corriente eléctrica, submarino y simulacros de fusilamiento. Docters estremeció con su relato de un hombre secuestrado en ese lugar junto a su pequeño hijo, a quien en una oportunidad los represores colocaron sobre el pecho de su padre y le aplicaron corriente eléctrica, para lograr que el prisionero hablara. Y contó que en otra ocasión, un grupo de detenidos fue retirado del centro clandestino, llevado al Bosque de La Plata y fusilado: luego, los cuerpos aparecieron como "muertos en un enfrentamiento". En ese centro clandestino, contó además el ex detenido-desaparecido, pudo ver a gran parte del grupo de estudiantes secundarios secuestrados durante la "Noche de los Lápices", el 16 de septiembre de 1976. El paso de Docters por Arana tuvo una interrupción insólita: a los pocos días de estar detenido allí, los represores lo emprolijaron un poco y lo llevaron a la Dirección de Investigaciones de la Policía provincial. Esa era la dependencia que Etchecolatz comandaba en ese momento. Es que el padre de Docters, un comisario retirado, era amigo personal del represor. Docters fue introducido en una habitación, en la que esperaba su padre, junto a otros policías. Y Etchecolatz también estaba presente. "Lo viste con vida, ahora dejate de joder", contó hoy Docters que le dijo Etchecolatz al padre del secuestrado. Sin poder intercambiar más que unas pocas palabras con su padre, Docters fue sacado de la habitación y llevado nuevamente a Arana. Las gestiones de la familia ante el entonces Director de Investigaciones no tuvieron más efecto que esa entrevista. De hecho, a su vuelta al centro clandestino, Docters continuó siendo sometido a sesiones de tortura. El testigo reconstruyó luego el resto de su recorrido por el "circuito Camps": de Arana, fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de Quilmes -en donde funcionó el campo de concentración conocido como "Pozo de Quilmes"- y luego a la Comisaría 3º de Lanús (Valentín Alsina). En ambos lugares, compartió el cautiverio con Nilda Eloy. Docters narró las condiciones inhumanas de detención que sufrían los prisioneros, y contó que su paso por el "Pozo de Quilmes" se prolongó por cerca de tres meses. Su paso posterior por la comisaría 3º de Lanús sirvió de paso previo a la "legalización". Docters fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, y trasladado a la Unidad Penal Nº 9 de La Plata. Desde ese momento, fue trasladado en varias ocasiones a otras cárceles, y fue liberado recién siete años después, en 1983. El segundo testimonio que recibió hoy el Tribunal fue el de otra sobreviviente, Nora Ungaro, cuyo hermano Horacio -uno de los jóvenes secuestrados durante "La Noche de los Lápices"- permanece desaparecido. Hoy, Ungaro contó que fue detenida ilegalmente el 30 de septiembre de 1976: durante su cautiverio, que duró aproximadamente tres semanas, Nora pasó por cuatro de los centros clandestinos de detención del "circuito Camps". Su primer destino fue el centro clandestino que funcionó en la Guardia de Infantería de la Policía provincial, ubicada en 1 y 60 de La Plata. Desde ese lugar, que funcionaba como una suerte de centro de distribución de prisioneros ilegales, fue llevada a uno de los centros clandestinos que funcionaron en Arana. Ungaro contó que en ese lugar las violaciones y vejámenes a las detenidas "era una cuestión general". "Todas éramos manoseadas y violadas", aseguró, y agregó que además fue sometida a sesiones de picana eléctrica y golpes. El siguiente campo de concentración por el que pasó fue el "Pozo de Quilmes": allí se encontró con las detenidas Emilce Moler -quien prestó testimonio en este juicio la semana pasada- y Patricia Miranda, dos de las jóvenes secuestradas junto a Horacio Ungaro el 16 de septiembre de 1976. A través de ellas, se enteró que el grupo de estudiantes de "La Noche de los Lápices" había sido separado en otro centro clandestino, y que no habían podido saber más nada de sus compañeros. Después de unos días en la Brigada de Quilmes, Ungaro fue llevada una vez más al campo de concentración de Arana. En esa segunda oportunidad, pudo encontrarse con Nilda Eloy, que estaba secuestrada allí en ese momento. Nora fue liberada desde ese lugar. El último testigo previsto para hoy -y el último en el marco del caso de Eloy- era Alberto Rudiez, un ex detenido-desaparecido que compartió varios centros clandestinos de detención con Nilda. Pero el Tribunal informó que falleció recientemente. Una vez más, la Justicia llegó demasiado tarde. {{Las audiencias del miércoles}} Pasado mañana, el juicio se reanudará con nuevos testimonios. El primero en declarar será Jorge Julio López, el único otro sobre viviente cuyo caso está incluido en este juicio. El ex detenido-desaparecido contará su secuestro y torturas en centros clandestinos del "circuito Camps", y además testimoniará sobre otro de los casos por los que está siendo juzgado Etchecolatz: el del matrimonio compuesto por Patricia Dell'Orto y Ambrosio De Marco, una pareja secuestrada el 5 de noviembre de 1976. López vio cómo eran asesinados en uno de los centros clandestinos de Arana. En segundo lugar, se espera la declaración de la sobreviviente Adriana Calvo, quien fue convocada por la querella como testigo de concepto: Calvo expondrá sobre el sistema de centros clandestinos de detención que conformó el "circuito Camps", los vínculos entre cada campo de concentración, el funcionamiento de cada uno y el rol que los represores, entre ellos Etchecolatz, cumplían dentro de ese circuito. Para el testimonio de Calvo, la querella solicitó al Tribunal que disponga la utilización de medios audiovisuales, que servirán de apoyo a la exposición de la testigo. Finalmente, declarará el sobreviviente Víctor Jorge Illodo, quien estuvo secuestrado en la comisaría 8º de La Plata, otro de los centros clandestinos que integraron el circuito represivo de la provincia de Buenos Aires. JUSTICIA YA EN LA PLATA está integrado por: Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata; Asociación Anahí; Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos (AEDD); Central de Trabajadores Argentinos La Plata-Ensenada; Central de Trabajadores Argentinos Prov. de Bs. As. ; {{Centro de Profesionales por los Derechos Human (CeProDH)}} ;Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (CODESEDH); Comité de Acción Jurídica (CAJ); Familiares de Desaparecidos (La Plata); Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (FIDELA); H.I.J.O.S. Regional La Plata); Liberpueblo; Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH); Madres de Plaza de Mayo(La Plata); Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH).