Domingo 6 de julio de 2003

5 QUILMES CONTRA LA REPRESION Y LA IMPUNIDAD. MARCHA POR LOS CASOS LACORTE, GUARINOS Y ROSENDE

El lunes 16 de junio más de trescientas personas marcharon por las calles de Quilmas en reclamo de justicia por los casos de Carla Lacorte, Andrés Guarinos y Damián Rosende.

La movilización partió de la esquina de Mitre y Brandsen por un doble motivo: a una cuadra del lugar fue atropellado Andrés Guarinos (caso que fue encubierto por la policía y la justicia); y también allí fue baleada Carla Lacorte hace dos años por el oficial Salmo de la comisaría Sexta de Ezpeleta (todavía impune y en funciones).

La marcha partió pasado el mediodía encabezada por los convocantes: Carla, los familiares y amigos de Andrés y Damián, abogados del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos y jóvenes del Movimiento No Pasarán, a los que se sumaron parientes de Mariano Wittis y Gabriel Ribba (ambos casos de gatillo fácil) y Kevin Cedano. También participaron y adhirieron FAVELCID, el Foro por los Derechos Humanos, la agrupación Docente Desde el Pie, Suteba y el PTS.

Tras recorrer el centro de la ciudad, la movilización paró en los Tribunales Penales para hacer un acto en el que hablaron los familiares de los distintos casos y los abogados. El Doctor Tripi del Ceprodh denunció “alianza de las corporaciones policial y judicial para garantizar que se mantenga el círculo de represión e impunidad” y, sobre el caso de Carla, la actitud del Fiscal Pelayo y el Juez Nolfi de “negar la realización de pruebas fundamentales que permitirían mostrar la intencionalidad de matar a Carla por parte de la policía”. Por su parte Carla denunció que “este gobierno mantiene la misma policía y la misma justicia que los anteriores, las mismas responsables de 1300 casos de gatillo fácil impunes y del asesinato de Maxi y Darío, en complicidad con el poder político”. Además denunció la represión que sufrieron las obreras de Brukman “que no están acá porque tienen que cuidar que los carneros no se les metan en la fábrica amparados por la policía”.

Finalmente se refirió a la necesidad de “crear una coordinadora permanente contra la represión y la impunidad en la zona sur junto a las víctimas, familiares y organizaciones que sufren este flagelo”.

Finalmente, la marcha se dirigió al centro cultural en el que Damián hizo su último recital antes de que fuera baleado hace dos meses por un oficial de la Prefectura en el colectivo con el que iba a la facultad. Allí Liliana Cerviño, su mamá, leyó algunas canciones que dejó Damián y luego su banda “Viejos Soñadores” tocó algunos temas, el último de los cuales fue dedicado a las obreras de Brukman