Jueves 21 de agosto de 2008

CIEN AÑOS DEL GRUPO LEDESMA

Azucar amarga

Mientras la empresa de los Blaquier festejaba a todo trapo en el Hotel Alvear, junto a Martínez de Hoz, los Alemann, Mario LLambías y Luciano Miguens, familiares de los desaparecidos, organizaciones de Derechos Humanos, sociales y estudiantiles repudiaron en su centenario al Ingenio Ledesma para seguir exigiendo juicio y castigo al cumplirse un año más de la "Noche del Apagón" durante la última Dictadura Militar en la que desaparecieron treinta personas con la complicidad de las autoridades del Ingenio y las cúpulas militares. Los avances o paralizaciones en terminos de Derechos Humanos chocan siempre con la actualidad: el grupo Ledesma fue uno de los sostenes empresarios de los Kirchner, relación que, como muchas otras de las tejidas por los pingüinos, atraviesa zonas de turbulencia en la actualidad.
Mientras la empresa de los Blaquier festejaba a todo trapo en el Hotel Alvear, junto a Martínez de Hoz, los Alemann, Mario LLambías y Luciano Miguens, familiares de los desaparecidos, organizaciones de Derechos Humanos, sociales y estudiantiles repudiaron en su centenario al Ingenio Ledesma para seguir exigiendo juicio y castigo al cumplirse un año más de la "Noche del Apagón" durante la última Dictadura Militar en la que desaparecieron treinta personas con la complicidad de las autoridades del Ingenio y las cúpulas militares. Los avances o paralizaciones en terminos de Derechos Humanos chocan siempre con la actualidad: el grupo Ledesma fue uno de los sostenes empresarios de los Kirchner, relación que, como muchas otras de las tejidas por los pingüinos, atraviesa zonas de turbulencia en la actualidad. El acto de repudio comenzó a las 14 en la Plaza República, donde organizaciones sociales y de Derechos Humanos encabezadas por el Centro de Acción Popular Olga Márquez Arédez (CAPOMA), Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y Ong´s realizaron una radio abierta y colocaron stands donde se informaba lo que ocurrió en aquellos años, e incluso se repartían volantes explicativos. Varias fueron las bandas que, con su música, expresaron su apoyo. Con altavoces se informaba a los presentes de qué se trataba la radio abierta. Quienes pasaban por el lugar se acercaban a interiorizarse del tema. La Noche del Apagón ocurrió el 20 de julio de 1976 en Jujuy, cuando el Ingenio Ledesma realizó un apagón eléctrico masivo en los pueblos de Calilegua y San Martin. La empresa puso sus vehículos a disposición de las Fuerzas Armadas y fueron secuestradas más de cuatrocientas personas. Tras días y meses de torturas e interrogatorios algunos fueron liberados, otros traladados a cárceles de varias provincias y treinta de ellos aún permanecen desaparecidas. "Toda esta impunidad - explicó en medio del escrache, María, hermana de Carlos Barrionuevo, uno de los desaparecidos del Ingenio, en dialogo con Prensa De Frente- solo puede explicarse por la complicidad entre el poder político, militar y económico. Los responsables del genocidio hoy caminan tranquilos por las calles del país mientras nuestros seres queridos están desaparecidos. Queremos juicio y castigo a los culpables". Consultada respecto de la política de Derechos Humanos que impulsó el gobierno de los Kirchner, la familiar afirmó "creemos que los DDHH no solo son los que fueron violentados en la época de la Dictadura. Hoy también hay desnutrición en todo el país. Acá nomás, al lado de la Casa Rosada hay nenitos que no tienen para comer. DDHH son educación, derecho a la vivienda y todo eso no se cumple. Por eso somos críticos de este gobierno". Carlos Blaquier del grupo Ledesma y Paolo Rocca de Techint son los principales responsables del apoyo que la Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó hacia la gestión Kirchner desde hace 5 años, basada en las ventajas para la renta empresaria de un tipo de cambio alto. Esa relación parece hoy estar resquebrajándose. Entre los invitados al festejo del ingenio en el Alvear estuvieron José Alfredo Martinez de Hoz, Juan Alemann, Mario Llambías de Confederaciones Rurales y Luciano Miguens de la Sociedad Rural. El jefe de Gobierno Mauricio Macri, el presidente del Banco Central Martín Redrado y el gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli, viejos amigos de los Blaquier fueron invitados pero no asistieron esta vez al encuentro. Lo habían hecho cuando Carlos Pedro festejó sus 80 años. Pasadas las 16hs, la manifestación se traslado hasta las oficinas porteñas de Ledesma, en avenida Corrientes 415 donde escracharon a las autoridades del grupo, ante la atenta mirada de la Policía Federal que custodiaba las instalaciones de la empresa. "Queremos justicia para que se encarcele a los genocidas y también queremos que nos digan donde están los cuerpos de nuestros seres queridos. Yo particularmente quiero los huesos de mi hermano para poder darle sepultura y poder hacer el duelo. Siguen siendo los mismos cobardes de hace treinta años". A cien años de su creación, la empresa se ha convertido en emblema de la explotación hacia los obreros, a lo que agregó en los ´70 su responsabilidad en el genocidio. Actualmente la empresa es responsable de la contaminación de todo un pueblo. Según informó la agencia de noticias Red Acción (ANRed) Del escrache participaron: El Centro de Acción Popular Olga Márquez Arédez (CAPOMA), Nora Cortiñas, Herman@s de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia, H.I.J.O.S Capital, Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), Centro de Profesionales por los DD.HH. (CeProDH), Frente Popular Darío Santillán (FPDS), Grupo Contraviento, MTR Moreno, agrupación 29 de Mayo, Inés Vázquez (hermana de la asesinada Andrea Viera), Pañuelos en Rebeldía-Educación Popular, murga Los verdes de Monserrat, FM La Tribu, La Colectiva Radio, entre otros. A continuación ofrecemos integra una carta enviada y publicada por el diario La Nación en Enero de 2001 firmada por el actual titular del ingenio, Carlos Pedro Blaquier. Más ideas del empresario pueden verse en su blog personal: http://www.carlos-pedro-blaquier.com/ : La propia naturaleza ha puesto en los hombres muchísimas y muy grandes desigualdades. No es igual su salud, ni su inteligencia, ni su voluntad, ni su talento para las diversas funciones, y de esta inevitable desigualdad deriva como consecuencia la desigualdad de las situaciones en la vida. Además, los hombres mejor dotados han sido siempre minoría. De todo lo cual resulta que son muchos menos los que están en los sectores más altos de la escala que los que se encuentran más abajo. Pretender eliminar estas desigualdades es ir contra el orden natural de las cosas y desalentaría a los más aptos para realizar la labor creadora del progreso a la que están llamados. ¿Qué aliciente tendrían en manifestar sus talentos si recibieran el mismo trato y los mismos beneficios que los menos dotados? De ahí el rotundo fracaso del socialismo colectivista (comunismo), muy a pesar de las buenas intenciones que algunos le puedan atribuir. Por supuesto que es un deber moral el tratar de atenuar la situación de los más desamparados, pero nunca al precio de anular el aliciente creativo de los más capaces so pretexto de establecer la igualdad entre desiguales. Por otra parte, la desigualdad también existió y existe en el comunismo. Se dice que a cada cual se le retribuye según sus méritos, pero, ¿quién es el que juzga los méritos de cada uno? Obviamente es el Estado todopoderoso, pero hay que ser muy ingenuo para ignorar que el Estado no premia a los mejores sino a sus amigos y correligionarios. En la economía de mercado, por el contrario, son los consumidores los que deciden el trato que deben recibir quienes les ofrecen sus bienes y servicios. Los que son capaces de ofrecerle lo mejor, son los que mejor retribución reciben. Se podrá pensar que los consumidores no siempre eligen lo mejor, pero, ¿quién tiene derecho de sustituir su voluntad? El ciudadano tampoco vota siempre lo mejor, pero esto no nos autoriza para sustituir su voluntad política. El que el consumidor o el votante elijan mal es un problema de valores culturales, y por eso los países subdesarrollados viven equivocándose. La solución no está en sustituir la voluntad del pueblo por otra que más nos guste, sino en educarlo para que esté en condiciones de elegir mejor. Es comprensible -no justificable- que por las características de la naturaleza humana los menos dotados se consideren injustamente tratados e intenten sustituir a los mejor dotados. Esto es lo que con toda razón se ha llamado "la envidia igualitaria. Conozco demasiados argentinos que se han destacado en el exterior. Saben que si se hubiesen quedado en el país no habrían tenido la oportunidad de manifestarse como hombres excepcionales y estarían ubicados en la extensa franja de los mediocres. Hace pocos días Domingo Cavallo dijo que nuestro presidente de la Nación será el Sarmiento del siglo XXI. ¡Ojalá que tenga razón! Sarmiento trajo grandes maestros al país y creó las estructuras básicas de un muy buen sistema de enseñanza. Varias décadas después hicimos las cosas al revés. Hoy los resultados culturales y educativos de este cambio de rumbo están a la vista. Carlos Pedro Blaquier Abogado Presidente de Ledesma SAAI Corrientes 415, Capital