Martes 21 de julio de 1998

El régimen lo quiere salvar

Que Videla se pudra en Caseros

Videla está cómodamente alojado en su departamento de Belgrano esperando un muy posible fallo de la Cámara Federal de San Martín indultándolo una vez más. La decisión judicial otorgándole a este carnicero de luchadores obreros y revolucionarios el beneficio de la domiciliaria, no debe extrañarle a nadie. Esta Justicia fue la que avaló el Punto Final, la Obediencia Debida y los Indultos. Este Poder Judicial hoy está compuesto por más de 400 jueces que juraron fidelidad a la dictadura de Videla, y el resto de Sus Señorías obtuvieron sus puestos vitalicios por acuerdos entre los partidos de la impunidad, el PJ y la Alianza. Es esta Justicia la que encarceló la semana pasada a más de 100 piqueteros jujeños y hoy quiere juzgar al obrero Néstor Pitrola por encabezar la lucha de los trabajadores despedidos de Editorial Atlántida, mientras mantiene a más de 1.000 luchadores como sus rehenes imputados por defender sus derechos. Para los asesinos de los trabajadores y el pueblo todos los beneficios. Para los que salen a luchar: leña y cárcel. Basta de impunidad. Videla debe terminar sus miserables días en el lugar donde debería estar hace más de 15 años, una cárcel civil, como el peor de los reos que es. Y deben seguir su destino los miles de asesinos y torturadores que andan pululando por estas calles, que andan ocupando puestos en las fuerzas de seguridad públicas y privadas, para seguir amedrentando, para seguir reprimiendo, para seguir matando. Todas las encuestas indican que más del 75 por ciento de la población quiere que Videla y sus secuaces se pudran en la cárcel. Pero junto con los jueces, el gobierno de Menem y todos los políticos del Congreso, oficialistas u opositores, lo quieren salvar. Más allá de las disputas y peleas electorales entre Menem, Duhalde y la Alianza, queda claro que tienen un gran acuerdo, un pacto de sangre: a los genocidas no se los toca. Todos avalan que Videla no se esté pudriendo en Caseros. Todos ratificaron el 24 de marzo en el Congreso con la "derogación" que deberemos seguir conviviendo con asesinos de la calaña de Astiz, Etchecolatz, Rolón, Massera & cía. libres. Los necesitan para reprimir a todos los que "osen" luchar por sus derechos, contra el hambre o la desocupación que imponen los mismos que organizaron el golpe del 76 y hoy sostienen el plan económico. No hay vueltas. Sólo con miles en las calles, con una gran lucha organizada a escala nacional podremos hacer que Videla vuelva a pudrirse en la cárcel y lo sigan todos los genocidas. Las Madres convocaron a seguir la lucha escrachando en sus casas a los camaristas que beneficiaron a Videla. Los palos de la policía de Corach no amedrentaron a los compañeros de Hijos que ratificaron que seguirán escrachando a los genocidas. El CeProDH y sus Comités Juveniles participan con todo en cuanta acción haya contra los represores y sus cómplices. Tenemos que unirnos en un Frente de Lucha democrático y participativo para organizar en forma común todos los escraches y movilizaciones que venimos haciendo y orientarlos hacia una contundente acción nacional con miles en las calles de todas las ciudades del país: por la perpetua a Videla y a todos los genocidas. Las dirigencias sindicales deben dejar de mirar para otro lado y dejar de desertar de esta importante lucha contra los verdugos de los trabajadores. Específicamente las de la CTA y el MTA, nucleamientos que se han pronunciado más de una vez por el castigo a los culpables, deberían poner todo el peso de sus organizaciones al servicio de la lucha contra los genocidas de ayer, que bien es sabido que son los represores de hoy. Los trabajadores con sus tradicionales métodos de lucha pueden evitar las maniobras que se están cometiendo con lo de Videla y avanzar en que caigan presos uno por uno todos los genocidas. Por eso proponemos que el Frente de Lucha entre las Madres que no bajan sus banderas, los Hijos, el CeProDH y sus Comités Juveniles, y todos las agrupaciones políticas no implicadas con la impunidad deberían hacer un claro planteamiento y llamado a quienes sólo hablan de la impunidad en efemérides como la del 24 de marzo, para que dejen su pasividad cómplice y convoquen a gran parte de ese 75 por ciento de la población a las calles para imponer la nulidad de las leyes y decretos de impunidad y el castigo a todos los culpables. NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS. Que Videla vuelva inmediatamente a Caseros. Nulidad del Punto Final, la Obediencia Debida y los Indultos. Perpetua a Videla y a todos los genocidas. Basta de represión y persecuciones a los luchadores obreros y populares. Miles en las calles para imponerlo. Por un Frente de Lucha democrático y participativo entre todos los organismos que queremos dar esta pelea hasta el final. Buenos Aires, 21 de julio de 1998