Martes 9 de noviembre de 2004

LIBERTAD A LOS DIRIGENTES DE MONTONEROS

El domingo 21 de septiembre se publicó una solicitada que repudia la decisión del Juez Bonadío de procesar a los dirigentes montoneros Fernando Vaca Narvaja y Roberto Perdía. Fue firmada por Abuelas de Plaza de Mayo, Asociación Ex Detenidos Desaparecidos, Asociación Compromiso por la vigencia de los DDHH y sociales, CeProDH, Correpi, Familiares de Detenidos Desaparecidos por Razones Políticas, Hermanos, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Madres de Plaza de Mayo (LF), Servicio Paz y Justicia. A continuación reproducimos el texto y exigimos la inmediata libertad de los dirigentes, con el convencimiento de que no se puede permitir que se siente un precedente nefasto: que la justicia sea quien puede entrometerse en las decisiones y las acciones de los luchadores. Independientemente de las diferencias enormes que desde el CeProDH mantendramos con Montoneros, consideramos que es cuestión de principios la defensa de los luchadores frente a la justicia burguesa. {{SOLICITADA:}} Ante el procesamiento de Fernando Vaca Narvaja y Roberto Perdía y el pedido de captura a Mario Firmenich, expresamos nuestro profundo rechazo de criminalizar las decisiones políticas tomadas por los militantes populares que enfrentaron al Estado terrorista. Asimismo, vemos en estos hechos la continuidad de un claro intento de diluir la responsabilidad criminal de los genocidas, precisamente en momentos que la lucha popular logró nulificar las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Tanto Reynaldo Bignone que sobre el final de la dictadura militar proyectó amnistía -rechazada por cientos de presos políticos- que se negaron a ser equiparados con los asesinos de sus compañeros, como el Presidente Raúl Alfonsín, con los decretos 157 y 158, encarnaron la teoría de los dos demonios que pone en un mismo nivel a las víctimas -miles de desaparecidos, torturados, presos, exiliados- con los victimarios, que implantaron el terrorismo de Estado. Un mes atrás, a 48 horas de arrancar del Parlamento la nulidad de las leyes de impunidad, fueron detenidos Vaca Narvaja y Perdía. Pero el Juez en un argumento perverso se embate nuevamente contra la legitimidad de la resistencia a la tiranía: que los hoy procesados fueron los responsables de la desaparición de sus compañeros. Es decir, se avanza de aquella teoría de los dos demonios, a elucubrar algo más infame todavía: que hubo un solo demonio unificado en su accionar. De este modo, se intenta ocultar que los compañeros que protagonizaron la Contraofensiva, participaron de esta decisión - hoy cuestionada por el Juez - y lejos de ser idiotas útiles, como se pretende, actuaron con compromiso y firmeza en sus convicciones y tenían plena conciencia de los riesgos a correr y, también, de la decisión de correrlos, puesto que los identificaba un proyecto superior que era la lucha contra la dictadura militar. La conclusión de Bonadío sería que los desaparecidos son los únicos ajenos a las decisiones político-partidarias, y los vivos deberán enfrentarse ahora a las consecuencias del terrorismo estatal. Es por ello que rechazamos esta política dirigida al encarcelamiento de los luchadores populares y a equiparar el derecho de resistencia a la opresión con los métodos del Estado terrorista. A la vez, reivindicamos la justeza de haber enfrentado al terrorismo de Estado que encarceló, desapareció, torturó y asesinó para implantar un modelo socioeconómico que ha sumido en desocupación, el hambre y la miseria a millones de argentinos.